26.12.10

Villancico medieval



Para la familia querida, y amigos queridos y no queridos.

¡Oh viejo desventurado
mala fue la suerte mía
en casarme con María
por quien vivo deshonrado!
Yo la encontré
ya preñada,
no se de quién
ni de cuando,
dicen que de Espíritu Santo,
más yo de eso no sé nada.

Felices fiestas de navidad y soportable año nuevo.

Abrazos.

15.12.10

¿Sabe en qué manos está el Archivo General de la Nación en estos momentos?

La columna de María Elvira Samper a propósito del Archivo General de la Nación y su corrupción, publicada en el periódico El Espectador el domingo pasado, deja notar ciertos asuntos “oscuros” por parte un administrador salido de las entrañas “uribistas”. El personaje es un abogado de nombre Armando Entralgo sin experiencia y conocimientos en el campo de la archivística, y por ende poco doliente de uno de los patrimonios más importantes que poseemos en el país, y del cual muchos investigadores nos nutrimos para nuestros intereses. La periodista nos presenta una serie de situaciones no muy cómodas y propicias para una gerencia institucional desde esta entidad pública, en su orden expone:

-Caso omiso de procedimientos institucionales en la reestructuración del AGN.
-Separó de las reuniones periódicas a un comité directivo conocedor de los servicios del AGN, y los reemplazo por contratistas, que según los datos no pasaba de 50 y llega hoy día a 300.
-Suspendió el proceso de digitalización y catalogación del acervo documental, una acción que debe ser constante por motivos de conservación y préstamo del servicio.
-Gastos por cuenta de “viajes de trabajo” cuestionados por innecesarios y costosos, ejemplo de esta práctica tan común en otras esferas, es un viaje a Santa Marta con una comitiva de 20 personas por trescientos millones de pesos, que pudieron ser usados en otras labores dirigidas a la institución.
-Renuncia de funcionarios por la adjudicación de contratos para los proyectos de expansión y desarrollo, realizados sin las normas de contratación pública.
-La gestión de Héctor Bonilla –asesor en tecnología- quién aprobó la licitación de un innecesario y costoso scanner robótico de 300 millones de pesos, suspendiendo la compra de uno manual de alta resolución por 60 millones, necesario y adecuado para la reproducción de documentos y mapas.
-La vinculación de dos familiares –sobrinas- en puestos importantes: una dirigiendo la unidad de compras –contactos con proveedores, y tomando decisiones al margen del comité de compras-, y la otra encargada de los procesos disciplinarios.
-Finalmente, el rumbero director realiza fiestas en las instalaciones del AGN con jóvenes muy atractivas, y al parecer según la columnista, contratistas de la entidad.
Preocupante que una entidad del estado llevé ese camino administrativo bajos sospechas de corrupción y cambios no propicios para su desarrollo en mejoramientos de su infraestructura técnica, laboral y como se expuso en líneas anteriores, el préstamo de su servicio a los visitantes. Siendo una constante en las entidades públicas que las gestiones sobrepasen los límites de corrupción, peor aún, que se use como favor político como parece ha funcionado en este caso, porque se nombró a una persona ajena al oficio que ha puesto en riesgo nuestro patrimonio histórico representado en documentos trascendentales para escudriñar nuestro pasado. También es extraño que la Contraloría General de la República no haya realizado una intervención sobre la administración de Armando Entralgo, claro está que ante las noticias recibidas sobre la gestión del contralor saliente Julio Cesar Turbay, a partir de las investigaciones realizadas por el auditor general Iván Darío Gómez y respaldadas por la contralora Sandra Morellí sobre la contratación de una nomina paralela, podríamos percibir que poco le importaba a éste “prohombre” de apellido presidencial esas cuestiones, hasta de pronto Turbay y Entralgo se cruzaron en ágapes festivos con fondos del erario público, y al son de una parranda vallenata.

Pero esta queja sobre el director del AGN tiene un antecedente, la carta enviada por algunos historiadores al ex presidente Álvaro Uribe el 5 de abril de 2010, firmada por Marco Palacios como representante, y con copia a la Ministra de Cultura del momento Paula Marcela Moreno:

Bogotá 5 de abril de 2010


Señor
Sr Álvaro Uribe Vélez
Presidente de a República
Casa de Nariño
Ciudad

Señor presidente Uribe Vélez,

De la manera más respetuosa nos dirigimos a Usted para expresar nuestra preocupación por la marcha del Archivo General de la Nación, AGN, institución que en los últimos 20 años se transformó en una de las más ejemplares en el hemisferio occidental. Este logro se debe, en primer lugar, al celo y esfuerzo del presidente Virgilio Barco que culminó en la construcción de una edificación bella y funcional en condiciones de conservar y preservar con las mejores técnicas requeridas el acervo documental de la nación colombiana, y permitir el acceso de los investigadores y ciudadanos en condiciones similares a las que ofrecen los países más avanzados del mundo; en una ley comprensiva de archivos públicos y en el nombramiento de funcionarios dedicados y competentes como fue el caso del lamentado historiador Jorge Palacios Preciado quien estuvo en la dirección durante 14 años, hasta su muerte prematura.

En los últimos seis años, sin embargo, han transitado tres directores que, quizás, por la premura de sus agendas, no pudieron seguir el ritmo anterior en la preservación y restauración del material, en el liderazgo activo que el directos del AGN debe ejercer en cuanto es el Coordinador del Sistema Nacional de Archivos y el orientador de la política archivística del país, en la activa participación de las redes internacionales de archivos y en la esmerada calidad del servicio al público. Si la situación no mejoró tampoco desmejoró ostensiblemente porque esos directores tuvieron el sentido común de trabajar con la planta existente.

Con alarma observamos el desarrollo de los últimos meses a raíz de la llegada de un nuevo Director que, de continuar la gestión, puede terminara en un deterioro considerable del AGN, uno de los más valiosos del país y de Hispanoamérica y del Sistema Nacional de Archivos que está en su etapa de formación. No entramos a juzgar sus méritos para el cargo, ni creemos que en sí mismo sea importante que el actual director no tenga un título de archivista o historiador. Pero precisamente por esto ha debido observar una actitud de diálogo y colaboración no solamente en el mismo AGN sino con todos los directores y responsables de archivos del país. Por el contrario, nos parece que sus decisiones drásticas demandan un escrutinio y explicaciones claras.

El actual director ha empleado recursos del Archivo que incluyen partidas de entidades financieras en liquidación y que deben dejar sus archivos al cuidado del AGN (Caja Agraria, Banco Central Hipotecario, Fiduestado, Instituto de Fomento Industrial) para contratar una especie de planta paralela, en número muy superior a la planta permanente de Ejecutivos, Profesionales y Técnicos. No hay transparencia en el porqué de una medida tan súbita y tan costosa. Es más, la suplantación, por ejemplo, empieza a afectar el servicio al público, en particular en la autenticación de copias de documentos del acervo histórico y notariales y que, por disposiciones internas han estado a cargo del Jefe de la División de Servicios al Público y ahora han pasado al Secretario General quien, por sus mismas funciones no puede cumplir esta delicada tarea con la presteza y diligencia requeridas lo que afecta los intereses de centenares de personas que acuden al AGN en demanda de este servicio.

El prestigio bien ganado del AGN llevó a instituciones de la tradición de la Academia Colombiana de Historia a confiar sus preciosos fondos documentales al AGN mediante comodato por cien años. Dudamos que entidades de esa categoría piensen hacer lo mismo en el clima enrarecido y poco transparente que ha creado la actual gestión administrativa en aras, al parecer, de una reorganización administrativa contemplada en la ley.

Es triste que cuando los colombianos y su gobierno se aprestan a recordar el Bicentenario de la Independencia, una de las instituciones medulares del patrimonio histórico pierda ritmo y la orientación profesional, con consecuencias impredecibles pero muy preocupantes.

Aunque Colombia es y ha sido un tema central de nuestros esfuerzos académicos, residimos fuera del país y no tenemos interés alguno en l apolítica salvo que transcurra conforme a al Constitución y las leyes que libremente se han dado los colombianos. En este momento sólo nos preocupa la preservación y el mejoramiento constante del AGN.

Cordialmente,

David Bushnell, (USA) Frank Safford, (USA) Daniel Pécaut, (Francia) Malcolm Deas, (UK) Rosemary Thorp, (UK) Anthony Mcfarlane, (UK) Christopher Abel, (UK) Marco Palacios, (México) Joanne Rappaport, (USA) Herbert Braun, (USA) Eduardo Posada Carbó, (UK) Diana Obregón, (México) Ann Farnsworth-Alvear, (USA) Elvira María Restrepo, (USA) Miguel Ángel Urrego, (México) Aimer Granados, (México) Andrés Ríos Molina, (México) Mario Barbosa, (México).

La carta tiene nuevamente relevancia luego de la denuncia pública en uno de los periódicos más leídos del país, advirtiendo que los académicos sentaron una posición y la enviaron al presidente de turno, quien seguro paso por alto esta denuncia sin darle la relevancia del caso, lo que demuestra su talante y poca eficacia para haber tomado una decisión acorde a lo referido por los historiadores por medio de una revisión de las ejecuciones administrativas realizadas por Armando Entralgo, pero como no “hay peor ciego que el que no quiere ver”, el presidente hizo caso omiso a la carta y sostuvo a su funcionario, el cual orondo se sostiene en el AGN. Ahora corresponde seguir denunciando al pésimo director, y buscar que las entidades encargadas de investigar los malos manejos y servicios desde la entidad, asuman las denuncias expuestas, ya que sería muy grave que el personaje principal de esta “hecatombe”, siguiera campante con sus nominas paralelas, gastos indebidos, familiares en puestos claves, y fiestas de dudosa reputación.

¿Sabe en qué manos está el Archivo General de la Nación en estos momentos? En manos del abogado Armando Entralgo, un pésimo funcionario público venido del pasado gobierno y que según las denuncias expuestas, lleva al franco deterioro una institución importante para el patrimonio documental colombiano, el Archivo General de la Nación.

Fuentes
-María Elvira Samper, Ojo al Archivo General de la Nación, El Espectador, domingo 12 de diciembre de 2010.
-Protesta de los historiadores. La carta al presidente Uribe, Arcadia N°55, 20 de abril a 18 de mayo de 2010.

18.10.10

El Enmaletado

El sábado 3 de noviembre de 1.973, la sociedad caleña se escandalizó ante la noticia periodística del “equipaje macabro”, el titular de prensa, con un color negro decía “la madre lo reconoció”, y a renglón seguido el periodista Armando Galvis narraba lo sucedido. El cadáver descuartizado había llegado a la ciudad de Cali el día 22 de octubre en dos maletas, y se presumía, correspondía al ciudadano Jaime Azcárate Collazos; la noticia venia de un periódico capitalino, por lo cual las autoridades buscaron a los familiares de Jaime para cerciorarse que el occiso fuera éste, la encargada de semejante situación fue la señora Alicia de Azcárate, quien observó las fotos del cadáver descuartizado y asumió que este era su hijo, quien para el momento de la situación en la que se veía involucrado tenía 29 años, y aparecía oficialmente como desaparecido. El texto del periodista se dividía en seis partes: 1-Búsqueda en Buga, 2-Es un hippie, 3-“Este es Jaime”, 4-Irreconocible, 5-Apartado de la Familia, y 6-Detenido en varias ocasiones; además de un apoyo fotográfico que involucraba a la señora Alicia, dos imágenes de Jaime: una con gafas oscuras y pelo corto de cinco años atrás, y una foto reciente con cabellera larga; finalmente otra foto que nuevamente centraba la figura de Alicia, pero esta vez en compañía de su esposo, además del que se supone es el periodista que da la espalda. El indicio ubicaba a la Ciudad Señora como sitio donde podrían encontrar datos del “hombre de la maleta”, así que se dirigieron a la cantina de José Azcárate –hermano del supuesto cadáver-, pero vaya sorpresa, según datos de éste, su hermano Jaime había muerto hacia 10 años en Buga. Luego, un joven peluquero le informó al acucioso cronista que Azcárate no era de Buga sino de Cali, con el siguiente dato “es un hippie, y a menudo se le encuentra por la avenida sexta de Cali, es muy conocido y al parecer es traficante de droga”; igualmente, algunos familiares –entre estos un primo- vieron las imágenes del muerto y asumieron que era Jaime, además de informar que hacía 20 días lo habían visto por última vez en Cali, además de entregar la dirección de la familia en la capital vallecaucana. Al llegar a la casa de la familia Azcárate Collazos, sin vacilaciones el grupo familiar confirmó que se trataba de su congénere, además de afirmar que hacia cuatro años no visitaba la familia. Irreconocible, fue la expresión de la madre y unos de sus hijos al observar la cabeza del que supuestamente era su hijo en el anfiteatro, quedando con la duda, y la esperanza de saber lo que verdaderamente había sucedido con su hijo. También nos indican el porque, supuestamente, Jaime se había alejado de la familia, entre otras según su padre –Nelson Azcárate-, porque no le gustaba vivir en el suroriente de Cali –barrio El Jardín-, alejándose de este sector, y aseverando que hacía más de ocho meses no veía a su hijo; Iván uno de sus hermanos, afirmó que la última vez que había visto a Jaime, había sido en un concierto de Rock realizado en Popayán; igualmente la policía en sus pesquisas tenia reseñado a Jaime Azcárate, ya que había sido retenido durante el concierto de Carlos Santana y luego dejado en libertad a las 12 horas. Finalmente, se asevera que el personaje en mención era traficante de drogas vinculado como intermediario en una banda de la ciudad, y que en sus encuentros con Iván, evitaba siempre la vinculación familiar para sortear inconvenientes e involucrar a su cirulo familiar.
El domingo 4 de noviembre, ¡oh sorpresa!, apareció Jaime Azcárate. El titular, que seguía “el caso del equipaje macabro”, anunciaba “descuartizado yo?”, y el complemento, su foto a medio cuerpo en expresión aclaratoria, vestido de camisa corta color rojo, pantalón de tono rojizo, cabello largo, boso tupido, su brazo y mano derecha levantados como si estuviera jurando, y sobre su hombro izquierdo una pequeña mochila; no había duda, quien se pensaba era el descuartizado, no lo era, la investigación daba un giro. Siendo el centro de la noticia, Azcárate contó que se había enterado a media noche del viernes por la radio, agregando que se encontraba asombrado por la noticia, y que “todo ese embrollo surgió en la capital del país, a raíz de una llamada telefónica que hizo una muchacha anónima a las autoridades, manifestando que el descuartizado se llamaba Jaime Azcárate y que residía en Buga”. Fuera de esa situación que narraba el implicado, hubo coincidencias al examinar las fotos del cuerpo hecho pedazos y las que había entregado la familia del confundido ciudadano, en resumen, pura ciencia policial caleña para resolver crímenes en la época. Sin tener claridad de la identidad de ese paquete humano repartido en dos valijas que llegó de Bogotá a la ciudad de Cali, las autoridades le dieron sepultura como N.N., en el cementerio del barrio Siloé; sin embargo, se pensó en su exhumación para revisar si tenia un clavo de platino en la rodilla izquierda -clara huella de Azcárate-, algo que no llegó a su fin. En rueda de prensa, ante los corresponsales del periódico local El País, el directo implicado comenzó a narrar la forma en que había descubierto la noticia de su muerte, además de otras informaciones que los acuciosos periodistas querían saber:

[…] Su madre no lo supo
La madre de Jaime, a quien no ha visto desde hace mucho tiempo, puesto que éste salió de su casa hace varios años, no se había enterado hasta las horas de la tarde, de que su hijo no estaba muerto.
Azcárate le mandó una razón con un tío. Personalmente no fue, ni quiere ir “No me gusta ir a ese barrio”, fue la única explicación que dio.
Manifestó que todo el tiempo ha permanecido en Cali. Estuve en Popayán hace algunas semanas, pero he fijado mi residencia en está ciudad, agregó.
La apariencia de Jaime es de un “hippie”. Sus vestimentas, su manera de pensar, el modo de ser, están de acuerdo con la filosofía de ese movimiento.
“Es traficante de drogas?
Las preguntas asedian a Jaime. Las respuestas son muy meditadas por parte del interrogado.
Es usted un traficante de drogas? Contesta: es tanta mentira como decir que estoy muerto.
Ha estado detenido?
-En varias ocasiones por el B2 y el F2, pero solo por algunas horas, ya que no he cometido ningún delito. Nunca me han encontrado droga ni siquiera una papeleta de marihuana.
De qué vive?
-Vivo de lo que trabajo, además con poco dinero me sostengo pues son –así aparece en la entrevista, se intuye que es “soy”- vegetariano.
Formo parte de la “barra del triangulo”?
-Todos sus integrantes eran mis amigos. A los que asesinaron en el “10-15” (dos homosexuales), los conocía.
Se presentará antelas autoridades?
-No me presentaré. No tengo porque hacerlo.
Si no se presenta, usted está oficialmente muerto, según las investigaciones, le aclara en tono burlesco uno de los que se hallan presentes.
-Si quieren saber de mí, que me busquen.
Cómo se encuentra ahora?
-Confundido. Imagínese, señalándome como el descuartizado, y yo estoy “vivito y coleando”. No puedo salir de la sorpresa… (El País, Nov.4., 1.973)
La investigación del “equipaje macabro” caía entonces en conjeturas que la misma prensa se encargaba de publicar y dar a la opinión pública, inicialmente dos pistas anuladas porque los dos involucrados estaban vivos, uno en Medellín y otro en Cali, los dos, por vía de llamadas telefónicas que parecían indicar una distracción para enredar a los investigadores, inclusive saltaba la hipótesis que podía tratarse un extranjero, y a pesar de publicarse las fotos de los retratos realizados por vía prensa escrita y televisiva, ningún familiar aparecía para reclamar las partes desmembradas de ese ser humano, aclarando que la investigación policial se llevaba a cabo en Bogotá por ser la ciudad donde posiblemente se realizo el crimen, y porque desde allí llegaron las maletas vía empresa Bolivariano a la sultana del valle. Pero ¿por qué Cali?, era la pregunta que diligentes agentes se hacían ante el misterio que representaba ese terrorífico crimen, afirmando que simplemente Cali fue un accidente, ya que la persona que llevó las maletas a la terminal de Bogotá escogió el primer bus que salía en el momento, la ruta de las 9:30 a la ciudad de Cali, un hecho rápido para desembarazarse del equipaje, y de un problema. Otra conjetura iba en dirección de que se trataba de un “mensaje” a los compañeros del asesinado, en vínculos con redes del narcotráfico y el delito criollo, que según el informe periodístico había desatado una guerra con muchos muertos a inicios del año (El País, Nov. 5, 1.973).
Luego, otra información nos anunciaba que ya tenían la pista en el caso del “equipaje macabro”, y apuntaba a un reconocido estafador extranjero que se movía como “pez en agua” por la capital colombiana, y que había desaparecido sin dejar huella alguna; el indicio se dirigía a este personaje por el parecido con el dibujo diseñado, sin embargo el nombre era una incógnita para los reporteros, ya que los oficiales no lo entregaron por lo que llaman “reserva del sumario”. El extranjero, al cual dirigían todas las sospechas, había realizado estafas a personas vinculadas con diversos negocios y por más de medio millón de dólares en la ciudad de Bogotá; pero Cali, no había sido uno de sus destinos de estafa, presumiendo que este sitio significó una mera casualidad como espacio donde llegó bajo el hálito de la muerte (El País, Nov. 17, 1.973).

Los reporteros Eduardo Figueroa Jr., y Armando Galvis, siguieron aportando al caso, ya que ante la falta de un doliente que reclamará este cuerpo desmembrado, las autoridades caleñas optaron por realizar un entierro en el cementerio de Siloé, bajo las siglas de “N.N. noviembre 3/1.973”, con la particularidad que desde su entierro aparecieron diariamente flores, precisamente, fue la razón por la cual los periodistas se acercaron a indagar el por qué de esas flores, suponiendo que podría tratarse de una persona humilde que por piedad o tributo a los muertos se las llevaba o tal vez por parte de un amigo o familiar que se mantenía en anonimato para preservar igualmente la del muerto, recordándole al lector como ocurrieron las cosas:

[…] Lo cierto es que, semana tras semana, y de eso ya ha pasado más de treinta días, un ramillete de flores aparece en la tumba del “descuartizado”. Del cadáver queda únicamente una masa putrefacta y algunos huesos.
El Fatídico 22 de octubre
El asesinato macabro, cuyos autores permanecen libres, se cometió a finales de octubre del presente año. Quien no recuerda la fecha?. Fue en la tarde del 22 de octubre. Una llamada de la agencia de “Expreso Bolivariano” de Cali. “Aquí hay dos maletas cuyo olor nauseabundo no nos permite trabajar”. Llegaron policías, agentes del F2, detectives del Das, periodistas y curiosos. Abrieron las valijas. El espectáculo era aterrador. El cuerpo descuartizado de un hombre robusto, apareció envuelto en bolsas plásticas. La noticia se expandió. Las autoridades de todo el país se pusieron alertas, no era un crimen de común ocurrencia. Hacia más veinte años no ocurría algo similar (El País, Dic. 13, 1.973).

Los informadores prosiguen su crónica presentado los acontecimientos que se siguieron al día que encontraron al “ enmaletado”, algunas versiones enfundadas, y los posibles móviles: las llamadas informando de la identidad del muerto; los sospechosos y el enredo que suscito con sus familiares y la opinión pública; familias que aprovecharon la situación y entregaron fotos de familiares perdidos, y buscar un posible reencuentro; las solicitudes de otros países –Venezuela, Ecuador y Estados Unidos-, por las posibilidades que involucraban alguno de sus ciudadanos; los vínculos de otros espacios geográficos del país; la versión que podría tratarse de Héctor de Jesús Villegas Ramírez un colombiano quien había viajado a Europa y no se sabía de su paradero, hasta el punto que su padre viajó a Cali para exhumar los restos de ese cadáver junto a una juez de instrucción criminal, versión desmentida por el padre del señalado, ya que éste se había reportado el 2 de noviembre por medio de una carta; que se trataba de una vendetta de traficantes de drogas, jaladores de carros, homosexuales, advertencias de grupos criminales a otros etc. Para finalizar el escrito, los periodistas hacen mención a la última morada del misterioso muerto:
[…]El “hombre enmaletado”, fue sepultado en una burda caja de madera. El día del sepelio asistieron investigadores, periodistas y curiosos. El entierro duró algunos minutos. Cuando ya todos se marchaban, llegaron dos lujosos carros al lugar. Uno era rojo y otro azul. Sus ocupantes vestían elegantemente. Uno de ellos se bajo. Se acercó hasta la fosa del “descuartizado”. Miró la tierra removida, y siguiendo la tradición muy colombianista, tomó un puñado de tierra y lo lanzó sobre la tumba. Luego se alejó. Iba callado. Los carros emprendieron la marcha. Se ignoran quienes sean.
Las flores lo único cierto
Dijimos en un principio, que semana tras semana, alguien lleva flores a al tumba del “enmaletado”. Son flores azules y blancas. Se dice que es una joven mujer, vestida de luto que se arrodilla al pie de la cruz. Nadie lo puede aseverar. Lo cierto es que las flores no faltan.
Del descuartizado quedan: una masa putrefacta y algunos huesos. La cabeza y huesos de las extremidades fueron llevados a Bogotá para examinarlos. Las esperanzas continúan (El País, Dic. 13, 1.973).
A principios del año 1.974, la noticia del “enmaletado” volvía a tener importancia, está vez por la información de un delincuente desde la cárcel de Ibagué, se trataba de Napoleón Lozano Pulecio, alias “La Llorona”, aseverando que uno de los asesinos del N.N., era un “practicante de cirugía médica” quien además le hizo cortes en el rostro para que no fuera identificado. Además que el muerto era un traficante de drogas venezolano, asesinado por una banda a la cual éste le había dado “garrote”, y por venganza había sufrido tremenda muerte, cerca a la ciudad de Cali, y en una localidad donde acostumbraba a dar suntuosas fiestas amenizadas por conocidos grupos musicales del país; y que su deceso había sido luego de una de estas farras. Estimado inicialmente como loco, Lozano fue tomado en serio y vinculado a la investigación, sin embargo ya había sido liberado, y según las investigaciones policiales se había dirigido a la ciudad de Cali a pasar la Feria de la Caña de Azúcar, hasta su captura en un establecimiento público de donde fue trasladado nuevamente a la ciudad de Ibagué para las indagaciones (El País, Enero 4, 1.974). En septiembre del año 1.975, el enmaletado” volvía a las noticias regionales, está vez como una de las causas por las cuales habían ocurrido vendettas entre bandas criminales de narcotraficantes, algo que según el diario había causado un sinnúmero de muertes, y la captura de “peces gordos” de la “cosa nostra” local (El País, Sept. 27, 1.975). Por lo anterior, y siguiendo las noticias de esos años donde la reseña al “enmaletado” aparece, no encontramos una información que desenrede el nudo, así que la incógnita del ciudadano desmembrado, y guardado en dos maletas enviadas a las instalaciones de una empresa de servicio público intermunicipal, a la ciudad de Cali, queda como muchos de los crímenes en este país: sin resolver.

Seguro con el tiempo en la ciudad de Cali esta historia del “enmaletado” se convirtió en lo que llamamos “mito urbano”, y seguro muchos han hablado del tema, pero pocos lo conocen a fondo, pasando de las esferas de la realidad a las esferas de la ficción por medio de la tradición oral en una ciudad muy particular que se mueve en diversos conciliábulos, tal vez en uno de esto últimos, se conjuró la acción que llevó macabramente a la muerte del desconocido “hombre de la maleta”. Igualmente, este tipo de noticias judiciales deben de tener un análisis más profundo con respecto a la violencia urbana y las relaciones delictivas que implican, relacionadas directamente por la información revisada, al alba del narcotráfico con sus primeros capos, además de sus diversas redes. Inclusive una reflexión sobre los medios de comunicación, y las formas de entregar la noticia a la opinión pública, algo que raya en lo que se denomina crónica roja, desde la prensa escrita, radial y televisiva, expresadas en la escritura, las noticias leídas y sonoras, y las imágenes entregadas por medio fotográfico y audiovisual.

Un día cualquiera, mientras departía con Adolfo García y Hernando Guerrero en el café Gardel -ubicado sobre la avenida sexta cerca al antiguo Teatro Bolívar, la cafetería “la Sevillana” y el afamado edificio Corkidi-, fui advertido sobre la presencia de un caballero que llegaba a nuestra presencia: muy tranquilo, formal, de cabellera larga, bigote espeso y muy dispuesto a conversar, pero que se espanto apenas Guerrero pretendió explicarme de quien se trataba, ¿Vos conoces al “enmaletado”?, me preguntó, a lo que yo respondí con un no rotundo, ¡pues es este man! agregó Guerrero, y en ese momento en otra mesa, Jaime Azcárate Collazos ya se ubicaba con otros personajes para entrarle en la conversación, vivito y completo, con la seguridad de poder narrar lo que le aconteció en la década de los setentas del siglo pasado, y lo que pudo ser la tragicomedia de un hombre que estaba vivo.

Fuentes
Periódico El País, Cali.
-El caso del “equipaje macabro”. La madre lo reconoció. Sábado 3 de nov. 1.973
-El caso del “equipaje macabro”. “Descuartizado yo?”. Domingo 4 de nov. 1.973
-El caso del “equipaje macabro”. Quieren desviar investigación. Lunes 5 de nov. 1.973
-El caso del “equipaje macabro”. Ya tienen la pista. Sábado 17 de nov. 1.973
-El “enmaletado”: el desconocido más conocido. Jueves 13 de dic. 1.973
-El caso del “enmaletado”. El descuartizador sería de Cali. Viernes 4 de enero 1.974
-Guerra a los traficantes. La mafia busca al delator. El crimen del “enmaletado” desató la vendetta. Sábado 27 de febrero 1.975.
*Los subtítulos en negrilla de las citas intertextuales hacen parte del documento original.




26.9.10

Trofeo de guerra


El trofeo de guerra fotografiado más famoso –y hermoso para algunos- es el cuerpo del Che Guevara luego de ser fusilado el 9 de octubre de 1967 en la Higuera Bolivia, allí junto a su cuerpo ya imperturbable, posan los oficiales de alto mando señalándolo, tocándolo, y otros de menos rango, sorprendidos y temerosos mientras el Che, como si estuviera vivo con sus ojos profundos, y semblante despectivo, soporta los agravios en posición de descanso. Pongo el ejemplo para señalar que en cualquier parte del mundo fotografiar al adversario caído, se convierte en una oportunidad única para demostrar poder, infligir miedo al enemigo, y ante todo, con la alta capacidad mediática actual, crear la idea de que la guerra se esta ganando, y que por medio de las armas es que se llegará a la Paz anhelada, vaya paradoja.

En Colombia nos acostumbraron al trofeo de guerra mediático, no vale censura al mediodía, ni en horario familiar –en la televisión-, ni en prensa escrita con ciertas imágenes. Pero la cuestión es que en nuestro conflicto interno de más de cincuenta años, entre el Estado y los grupos que vieron en las armas y la clandestinidad su forma de llegar al poder, los trofeos de guerra son exhibidos con orgullo; encontramos que un grupo guerrillero como las FARC llegó al descaro de filmar sus incursiones a ciertos espacios del país, y a través del video mostrar como sus tácticas habían tenido éxito, el más reconocido de todos fue el secuestro masivo de los diputados del departamento del Valle del Cauca, que luego unos años después murieron –menos uno-, en extrañas circunstancias que al día de hoy todavía desconocemos. Igualmente, las llamadas pruebas de supervivencia de los secuestrados, y los encierros lapidarios en medio de la selva de muchos nacionales tras alambres de púas -dignas “cárceles del pueblo”-, se convirtieron en trofeos de guerra.

En el lado constitucional ejercido por las Fuerzas Militares de Colombia, también el trofeo de guerra se ha exhibido con orgullo, así éticamente estas acciones sean censurables, aclarando que están regidas bajo el mandato de un civil, que a propósito en los últimos ocho años, hemos confundido bastante con uno de ellos. Asistimos entonces, al igual que su “enemigo más íntimo”, al show del estado, y así como su adversario se filmó realizando una acción de secuestro con criterios cinematográficos, los militares lo hicieron para rescatar a un grupo de secuestrados, sin importar el uso inadecuado de un símbolo –Cruz Roja- perteneciente a una institución que vela por la Paz y los derechos humanos, y al igual que su adversario mostrar mediáticamente su trofeo de guerra, lo que valió libro, documentales, entrevistas, una fracasada serie televisiva, entre otras manifestaciones, “ya que fue una operación perfecta”. Pero también la necrofilia fotográfica entró en los anales de nuestro país, claro está, como trofeo de guerra, inicialmente con Raúl Reyes, caído bajo un ataque aéreo y terrestre en la frontera con Ecuador –o en su territorio-, el primero de marzo de 2008, algo que ya sabemos desembocó en una crisis fronteriza que al día de hoy apenas se soluciona, y recuerdo con bastante crudeza, que ese sábado en la Plaza de Bolívar, unos ciudadanos con arengas y vivas, armaron un paredón al lado de la estatua del libertador, y colgaron de allí –ahorcados- a tres muñecos estilo año-viejo que caracterizaban a Piedad Córdoba, Hugo Chávez y el recién abatido –concepto cuando se trata de los golpes militares del ejercito- jefe guerrillero, lo que mostraba claramente la polarización del país.

Y en la actualidad volvemos con otro trofeo de guerra, está vez un adversario más fuerte que el anterior, y más simbólico por su jerarquía en el grupo guerrillero citado en líneas anteriores, y otra vez los medios juegan un papel crucial que el estado aprovecha a la perfección, y en el cual saben jugar muy bien para su rating; no vale libro de ex secuestrada avarienta, partido de futbol en directo o trasnochado, violencia en las comunas de Medellín, elección de fiscal, cartel de los sapos, sin tetas no hay paraíso, el problema de los desplazados o estreno de nueva película colombiana –La Sociedad del Semáforo-. Muerte de guerrillero…, mata tinto, pasando de la seriedad de la noticia, a las puerilidades más absurdas: que tenia un reloj rolex, que bailaba merengue en la selva, que se estaba quedando calvo, ah, una visita al pueblo donde nació, entrevista con sus familiares –igualito sucede cuando nuestros deportistas obtienen un triunfo-, entre otras particularidades, que seguro cada uno desde sus análisis descubrirá.

Para concluir este cuento colombiano del trofeo de guerra, recuerdo dos acciones presentadas en la Universidad del Valle en ese campo de batalla de la entrada vehicular y peatonal de la sede de Meléndez sobre la avenida Paso Ancho en la ciudad de Cali, dos trofeos de guerra divididos que ofendieron a cada uno de los contrincantes: el primero, el día en que desgraciadamente un policía del ESMAD resbalo en su huida, y el hervidero estudiantil lo alcanzó con consecuencias que pudieron haber sido más graves si algunos “hombres de negro” no acuden a su ayuda, el resultado, además de los moretones, fue que un estudiante arrebató el casco de este agente, y fue sostenido como la “copa mundial”, lo que trajo aplausos, y claro está, un gran trofeo de guerra; el segundo, muy simbólico, ocurrió otro día –seguro un jueves después de medio día- está vez el ESMAD atravesó “la delgada línea roja” –como el día que mataron a Johnny Silva-, e hizo correr a los estudiantes, y luego, muy atrevidamente, uno de estos ejemplares hizo el acto sublime de arriar la bandera de la universidad, y solemnemente limpiarse el culo con está, lo que se convirtió para este grupo policial en un trofeo de guerra.

Finalmente, esperemos que lleguen los trofeos de la paz, pero con bienestar para los que verdaderamente han sufrido en el conflicto interno, aquellos desplazados ubicados en los diversos puntos del país. Que los políticos nos apliquen políticas en pro de sacar del atolladero este país bajo la equidad social, dos palabras muy bonitas, poco usadas en la práctica, y muy lastimadas en su entorno más profundo representado en el ciudadano común y corriente que vive en nuestras zonas rurales y urbanas…, esperemos las nuevas noticias.









25.8.10

Cine infantil, y el folleto “Museo La Tertulia 54 años de historia”

Cine infantil
En los programas de los Teatros de Cine se volvió costumbre dentro de la exhibición cinematográfica destinar el domingo al llamado Matiné Infantil, un espacio que algunos padres de familia destinaron para llevar a sus hijos al cine -en el horario de la mañana- y comenzar a involucrarlos con el séptimo arte, que en la mayoría de los casos correspondió a dibujos animados o películas, que las juntas de censura nacional o local clasificaban como de género infantil; en ese orden de ideas, la productora norteamericana Walt Disney fue la preferida de los exhibidores para involucrar en el circuito estas cintas. Actualmente la clasificación cinematográfica ha cambiado, un sinnúmero de cintas pasan la censura y se enmarcan en la clasificación adecuada para niños, exhibidas toda la semana y en horarios diversos.

En la Cinemateca La Tertulia, este lugar para el cine infantil se destinó a partir de la observación de algunos asistentes al Cine club que advertían sobre la necesidad de crear este espacio, así que la idea fue asumida y propuesta –por quien escribe, la secretaria general, y el director de la Cinemateca- a la dirección del museo, la cual aceptó que se destinara el día viernes en la tarde para programar las películas dirigidas a éste público en formación. Para un niño el asombro de entrar a una sala de cine por primera vez es algo muy especial: la oscuridad, la pantalla gigante y el sonido, hacen que la experiencia se convierta en una oportunidad única que desea repetir, lo que posibilita ir ganando un asistente dentro de la programación mensual –que a propósito es gratis- en la sala del “charco del burro”.

También hay que tener en cuenta que la formación cinematográfica de un niño ha cambiado en sus formas y medios, la posibilidad de tener canales televisivos dedicados a una programación para su gusto, donde aparecen algunos filmes clásicos o de actualidad, hace que se desplace la sala de cine por la cómoda sala del apartamento adecuada con lo último en tecnología para ver y sentir el cine. Precisamente es allí donde el padre de familia entra como guía del niño o joven a su vez indicarle que tipo de cine ver e introducirlo en ese arte, o como lo advierte David Gilmour en su libro CineClub:

…Fue un trato muy poco convencional: Jesse podía dejar de ir al instituto, dormir todo el día, no trabajar y no pagar alquiler, pero a cambio tenía que mantenerse alejado de las drogas y ver tres películas a la semana con su padre, el crítico de cine canadiense David Gilmour. Jesse aceptó de inmediato y, al día siguiente padre e hijo comenzaron con la primera película de la lista: Los cuatrocientos golpes, de François Truffaut. A lo largo de tres años, padre e hijo vieron todo tipo de películas, desde las consideradas joyas del cine hasta los grandes bodrios de todos los tiempos. Con el trasfondo de El padrino, Instinto básico, Showgirls, Ciudadano Kane o La ley del silencio, David y Jesse hablan de los principales directores de cine, de las escenas célebres y de los actores que las protagonizaron, y poco a poco sobre todo tipo de temas: chicas, música, mal de amores, trabajo, drogas, talento, dinero, amor, amistad. Cineclub es un repaso personal a la historia del cine, un desafío a nuestras nociones de la educación y, sobre todo, la historia real y conmovedora acerca de cómo un padre y un hijo sortearon una época muy especial en su relación; el periodo en que los hijos se encierran en sí mismos y los padres pierden la oportunidad de llegar a ellos. Esta es la historia de una decisión que lo cambió todo.
Los niños y jóvenes serán siempre el insumo para soportar las salas de cine en el presente y futuro, sobretodo aquellas que exclusivamente se dedican a la exhibición comercial, ya que estas películas clasificadas para niños y jóvenes son las que cotidianamente tienen una asistencia promedio, que soporta los gastos, incluyendo los acompañantes y los consabidos combos que en últimas enganchan al cliente bisoño,  en diferentes casos son más costosos estos que la misma boleta. Entre el espacio de la sala de la casa, y de la sala oscura de cine, se encuentra la formación cinematográfica de un niño, con el extremo de Gilmour, o la encantadora brevedad de llevar de la mano aquel “aprendiz” de la magia de ese tragaluz del infinito.

Folleto Museo La Tertulia 54 años de historia
El folleto Museo La Tertulia 54 años de historia, es el complemento a la exposición temporal inaugurad en junio del año en curso, con la curaduría del artista plástico Elías Heim. De este texto se presentarán algunas opiniones después de su lectura minuciosa:

-En la primera parte titulada Etapa fundacional (1956 a 1968), se presenta el contexto sociopolítico en el cual aparece La Tertulia de amigos que luego trajo como consecuencia la creación del museo. Se cita en su primera página para explicar el periodo -a propósito no existe paginación en el folleto, algo sencillo, clave y necesario- “Nueva Historia de Colombia. Vol II. Pág 66. Editorial Planeta. 1989”, sin el autor del artículo, es decir, quedó mal citado, ya que esta es una obra realizada por varios historiadores profesionales vinculados a nuestras universidades.

-En el aparte Alfonso Bonilla Aragón y “La Tertulia”, dedicado a las acciones de “Bonar” con respecto a su actividad como líder y gestor cultural de Cali, cuando se hace alusión a las actividades “clandestinas” de los contertulios con personajes de la vida nacional, y a que estos pasaban inadvertidos ante los mecanismos de control oficial, dejando entre paréntesis (como el DAS y el SIC o policía secreta del estado), hay un error, aparece como si el DAS y el SIC fueran dos instituciones diferentes, y no lo son, el Servicio de Inteligencia Colombiana fue creado por Gustavo Rojas Pinilla el 31 de octubre de 1953, y el gobierno de Alberto Lleras Camargo reforma este servicio por el Departamento Administrativo de Seguridad –DAS- el 18 de julio 1960; así que la institución DAS queda descontextualizada en la idea expresada por el autor del folleto.

-Con respecto a la Construcción de la Sala Subterránea y la Cinemateca (1971-1975), debo de enfatizar sobre algunos aspectos: 1-Que esa colección de películas en 35 mm., y las de formato en 16 mm., tuvieron un destino fatal hasta el punto de ser sacadas –en un alto porcentaje- a la basura para ser quemadas, en un acto desafortunado pero necesario; y las que quedaron están en la misma vía. 2-Cuando se expone la intención de Andrés Caicedo por participar en el proyecto de la Cinemateca, debo afirmar que el autor de este blog  fue quien sacó del anonimato dicha carta: primero, en un curso de crónica literaria donde realicé una pequeña investigación sobre la Cinemateca; segundo, en una ponencia presentada en el primer Foro de Estudiantes de Historia en el año 2001; tercero, en la revista virtual de estudiantes de historia Anacrónica en el año 2006, y finalmente como parte de mi tesis de grado en la Universidad del Valle que indagó sobre la actividad del Cine Club de Cali y que entregué en el año 2006.

-Al afirmar “las colecciones de la cinemateca que si han contado con mayor suerte son su videoteca con más de 400 títulos y la hemeroteca. que en la actualidad tiene en su haber revistas de cine procedentes de diferentes nacionalidades, plegables y enciclopedias especializadas en cine además de libros y catálogos, todo lo cual constituye un invaluable patrimonio para la consulta y el aprendizaje de todos los interesados y asiduos cultores del séptimo arte”. Aquí el maestro Elías se ubicó en al década de los ochentas del siglo XX y no en el 2010, ya que esa “suerte” se convirtió en infortunio, ya que esa videoteca con más de 400 títulos es en betamax, y sirvió inicialmente como servicio de alquiler para los abonados al museo, y luego como colección interna, advirtiendo que el deterioro de estas cintas se fue dando con los años por falta de uso, y por la aparición de otras formas de ver cine como VHS –formato que alcanzó entrar brevemente en la colección del museo- y posteriormente el DVD. Con respecto a la hemeroteca y sus colecciones, quedaron estancadas en el tiempo, ya que la compra de libros se paró, así como la suscripción a revistas -Cahiers du Cinéma o Kinetoscopio-; a propósito de la consulta, es algo difícil por las condiciones del espacio donde se alberga dicha colección, en resumen, se me antoja una información engañosa, ya que cualquier desprevenido que no conozca el espacio del Museo la Tertulia, y lea este folleto, seguro se entusiasmará por visitar estas colecciones, y seguro saldrá decepcionado ante lo observado, incluyendo la sala, la proyección, el sonido, y si va al baño….

-Importante que se dispusiera un espacio dedicado a lo que se llama “Eje estructural del Museo La Tertulia: Maritza Uribe de Urdinola, Gloria Delgado y Miguel González”, tal vez un homenaje breve y frio.

-Igualmente se debe resaltar el apoyo fotográfico de este folleto que contiene la antigua fachada de la casa de San Antonio en 1959, el primer logo símbolo del museo, una imagen del antiguo Charco del Burro del año 1957, el logo del museo realizado por Dicken Castro, el edificio fundacional del museo en 1968, entre otras imágenes.
-Pareciera que este trabajo “bajó de una esfera ubicada en un punto del espacio que iluminó a quien lo escribió”, porque no aparecen las fuentes de donde salió la información: prensa escrita, catálogos, fuentes orales, libros, revistas virtuales, etc., información básica para algunos lectores que seguro querrán indagar más sobre la historia de nuestro Museo de Arte Moderno La Tertulia.

En conclusión, este folleto fue una gran idea que no tuvo un adecuado desarrollo con respecto a algunas informaciones, y errores que pudieron haberse corregido si se hubiera investigado más, además de ciertos usos generales que algunas publicaciones como estas necesitan para ser más concretas e importantes, ya que parece un trabajo individual que poco o nada se le consultó a otras personas.

Imágenes
-Portada del libro Cineclub.
-Charco del Burro 1957 -Archivo fotográfico Carlos Lora- Folleto Museo la Tertulia 54 Años de historia.

7.8.10

Un ex presidente de caricatura

Un periodo de gobierno trae consigo para quien lo “sufre” –el jefe de estado o presidente-, un cambio natural en su fisionomía: canas, arrugas, desordenes mentales y memoria selectiva, aunque hay que recordar, como lo dijo Mario Benedetti: el olvido está lleno de memoria. Nuestro último presidente, que entrega puesto este siete de agosto –a tres cuadras del sitio donde escribo estas palabras- se convirtió en un personaje que traspasó la línea delgada de la legalidad con acciones muy particulares que él mismo prometió cambiar en este país: corrupción, trafico de influencias, y lo más lamentable, las que tienen que ver con la seguridad nacional, que en otros países hubieran sido el detonante de una renuncia del mandatario o protesta generalizada de su población para hacerlo “caer”, me refiero al eufemismo denominado falso positivo y las chuzadas ilegales a la oposición y entes más importantes como la Corte Constitucional.

Por allá en el año 2002, mientras abordaba el metro en Medellín, y unos días después de recibir el mandato Álvaro Uribe Vélez, escuche a dos venerables antioqueños hablar sobre las virtudes del mandatario y el ánimo conflictivo de este personaje, partían de la experiencia que como Gobernador de Antioquia habían soportado de este general de cuatro soles; y en el momento, esa conversación paso desapercibida en lo que yo conocía de este “noble patricio” –usando palabras del personaje de Jaime Garzón con sobrenombre de Godofredo Sínico Caspa-, pero al día de hoy, después de ocho años, entiendo esa conversación paisa y la asumo y analizó bajo otra perspectiva con los actos soportados, las rabias observadas y los desencantos que este mandatario nos dejó, así su popularidad sea alta y sus logros contra la “amenaza terrorista” hayan sido aplaudidos, y en la gran mayoría de los casos puestos como el eje esencial de gobernalidad para sacar adelante este país bajo los tres “huevitos” sagrados de su política: la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social –dícese familias en acción o la base de votos para soportar a largo plazo el proyecto o doctrina uribista-.

Un presidente es noticia diaria en prensa escrita, radio o televisión, tiene cierto espacio dedicado a sus funciones, las más importantes y las más banales, es centro de la opinión, y como tal a veces la usa para sus propósitos, inclusive con el beneficio de tener un canal institucional para entregarle a la comunidad observadora sus mensajes políticos con programa propio semanal como los Consejos Comunales de Gobierno, que sobrepasaba el tiempo normal de emisión, llegando a las doce tediosas horas de un presidente que ordenaba, regañaba y recibía agasajos de la población que visitaba el auditorio, todo bajo un guión preestablecido que escogía inclusive quien entraba y quien no, ya que la mala publicidad no podía tener espacio, tal cual como ocurrió el 3 de febrero de 2003 con el ex alcalde de El Roble Edualdo Díaz, afirmando ante las cámaras que lo iban asesinar, y tal cual ocurrió días después, imagen que sirvió de prueba para acusar y llevar a la cárcel al ex gobernador de Sucre Salvador Arana, quien en su momento fue nombrado por nuestro presidente embajador en Chile, a pesar de las sospechas que sobre este hombre existía.

Es a partir de esa exposición mediática que la noticia, los análisis y las críticas fluyen: editoriales, informes especiales, columnas de opinión en oposición o defensa, y la más artística y directa de todas, la caricatura. Cada periódico y revista de circulación semanal, ofrece a sus lectores por medio físico o virtual, un pequeño espacio para la crítica a través de la caricatura, que en gran porcentaje está dedicada a nuestro presidente de turno, lo que lo convierte a largo plazo en una fuente para la historia de la opinión pública, parodiando aquel título del profesor Germán Colmenares dedicado a Ricardo Rendón, y publicado en 1984, esta bella y analítica recopilación uso las imágenes publicadas en lo periódicos La República, El Espectador y El Tiempo, caricaturas que en palabras de Colmenares son “una visión particular que conlleva una interpretación sesgada por el humor, por la malicia o por el deseo deliberado de mostrar el ridículo, o de crearlo, en torno a un acontecimiento o de un personaje” (pg. ix) . En su momento Baudelaire afirmaba que “una historia general de la caricatura en sus relaciones con todos los hechos políticos y religiosos que han conmovido a la humanidad, graves o frívolos, relativos al espíritu nacional o a la moda, es sin duda una obra gloriosa e importante. El trabajo está aún por hacer, pues los ensayos publicados hasta el momento son poco más que documentos” (pg. 15). Pues esa historia y recopilación de la caricatura, se convirtió en punto de análisis para muchos investigadores que recogieron desde sus espacios regionales o nacionales ese aporte al estado de opinión, convirtiéndose en obras de importancia para entender la cotidianidad del estado y sus acciones más importantes a través de una figura o hecho particular, es decir, cada dibujo con su característica especial enmarcada en la punta del lápiz del dibujante, muestra el artista y al crítico. En Colombia los estudios de la maestra Beatriz González sobre la caricatura son de gran importancia, así como la colección que editara el Banco de la República en los años ochentas y principios de los noventas; al igual que otras obras sobre temas y caricaturistas particulares que han hecho parte del entorno de la opinión publica a través de la caricatura.

El ex presidente Uribe fue un personaje que tuvo diariamente algún espacio caricaturesco dentro de los periódicos nacionales, en algunos espacios del internet, y con menor intensidad en la radio o televisión por medio de la imitación, particularmente con la característica de ser más sensible al veto. Los ocho años de gobierno del periodo uribista, serán de discusión, investigación y crítica sobre el cómo y por qué nuestro país avanzo o fracaso en diversos aspectos concernientes a lo económico, social, cultural, el conflicto armado, etc. Las ciencias sociales entraran como pilar de estas pesquisas, y seguro tendremos muchos trabajos para leer y escudriñar, siendo necesario dentro de estas investigaciones algunas dedicadas al ex presidente como centro de la opinión a través de la caricatura, retomando los periódicos que Germán Colmenares utilizo para su texto, además de involucrar otros diarios, acogiendo la metodología del texto citado o por el contrario apropiando otros puntos de análisis; la caricatura debe ser para novicios historiadores y sociólogos, una oportunidad para encontrar tema de investigación en los departamentos de estas disciplinas en nuestras universidades, ya que hay material, medios y lo mejor de todo, tecnología para ir a los documentos y hacer registros de estas pequeñas obras artísticas generadoras de opinión a través de la actividad de un hombre particularmente polémico y mediático.

Vladdo, Mheo, Luisé, Betto, Matador, Bacteria, entre otros, serán objeto de análisis para los investigadores que asuman la tarea de revisar la obra de nuestro ex presidente en sus ocho años de gobierno; a través de lo que expresaron con la caricatura estos columnistas breves del acontecer nacional a punta del esbozo expresado en situaciones tensas, tristes y en algunos casos hilarantes, algo que sus lectores con ojo agudo y entendimiento, buscaron diariamente o semanalmente para entender de forma rápida y eficaz, la situación en la que estuvo expuesta la figura de este hombre políticamente in-correcto.

Fuentes
-Charles Baudelaire, Lo cómico y la caricatura, edición Visor Dis, España, 1988.
-Germán Colmenares, Ricardo Rendón una fuente para historia de la opinión pública, tercer mundo editores, Universidad del Valle, Banco de la República, Colciencias, Colombia, segunda edición, 1998.

Caricaturas
En su orden: Vladdo, Mheo, Bacteria.

22.7.10

Súper O Histórico

¡A luchar por la justicia idiomática!, es la frase que el profesor Súper O usa al emprender la tarea de solucionar algún error idiomático cometido en el espacio colombiano. La serie de televisión creada por Martín De Francisco y Antonio Guerra, que salió emitida en el Canal 13 en el año 2006, es la personificación animada de un superhéroe adaptado a la cultura del pacífico afrocolombiano: Secundino, Charles Ocoró –Súper O-, Silveria –Cevichica-, Hamilson –hijo de Silveria- y Belarmina, son los principales personajes que se mueven a través de vehículos muy particulares que salen del restaurante “El Mariscon”; este corto animado es la antítesis del famoso espacio televisivo El Siguiente Programa que De Francisco hiciera en la década de lo noventas del milenio pasado, espacio que criticaba todo lo que se “movía” en este país, sobretodo lo concerniente a la televisión nacional.
Ahora nuestro héroe nacional animado, entra en los vericuetos de la historia colombiana a propósito del Bicentenario. Resulta que “en el año 2009 un extraordinario suceso en el tiempo cambia para siempre la vida de Súper O, trazándole un nuevo camino”, aparece entonces Secundino –su abuelo fallecido- indicándole bajo cierta aura: “ya que encontraste la formula para viajar en el tiempo, tienes la más importante de todas las misiones, conmemorar el Bicentenario, resolviendo, junto a los niños de Colombia todas las preguntas sobre nuestra independencia, ahora serás Súper O Histórico”; luego el profesor, ante tal tarea, lanza su grito: “con prontitud, a recorrer las huellas de la historia”. La propuesta hace parte del Ministerio de Educación y su Historia Hoy, Aprendiendo con el Bicentenario de la Independencia, que busco a través de una convocatoria en los colegios del país, las mejores 200 preguntas sobre el Bicentenario, para el proyecto denominado 200 años, 200 preguntas, llegaron 16.501 inquietudes de 1951 colegios (El Tiempo, 07-20-2010).

El contenido de Súper O Histórico esta dividido en tres episodios con treinta capítulos que responden a igual número de preguntas, que seguro fueron recopiladas de las 200 escogidas para responderle a los niños de Colombia:

Primer episodio: Episodios para repensar lo que nos han contado de la independencia.
1-¿Y el florero del museo fue el mismo por el que se armó la furrusca del 20 de julio?
2-¿El puente de Boyacá actual es el mismo que existió en la Batalla del 7 de agosto 1819?
3-¿Qué es el memorial de agravios?
4-¿Qué tipo de independencia fue la del 20 de julio?
5-¿Por qué llamaron a Colombia la Patria Boba?
6-¿La Expedición Botánica fue sólo dibujar maticas?
7-¿El movimiento de los Comuneros fue una revuelta o una revolución?
8-¿Será que el grito de independencia del 20 de julio fue algo improvisado?

Segundo episodio: Episodios sobre lo que no nos han contado de la independencia.
1-¿Cómo se curaban los dolores de muela hace 200 años?
2-¿Cómo hacía la gente para comunicarse hace 200 años?
3-¿Cómo eran los colegios en la época de la Colonia?
4-¿En la Colonia usaban anestesia para dormir a los que operaban?
5-¿Cómo se celebraba la navidad en la época de la independencia?
6-¿Cuánta gente vivía en Colombia hace 200 años?
7-Si hoy se usan toallas higiénicas, ¿qué usaban hace 200 años?
8-¿Cómo se financió la Campaña Libertadora?
9-¿Cómo eran los matrimonios en la Colonia?
10-¿Qué pintaban los artistas en la época de la independencia?
11-¿Qué jugaban los adultos en al época de la independencia?
12-¿Hace 200 años, existía el contrabando?

Tercer episodio: Episodios para profundizar lo que nos han contado de la independencia.
1-¿Quién era ese Ricaurte que en átomos voló?
2-¿En el siglo XVIII no había colombianos?
3-¿Quién gobernó durante el Grito de Independencia y la Batalla de Boyacá?
4-¿Qué hizo La Pola para aparecer en un billete?
5-¿Por qué alguien quería matar a Bolívar?
6-¿Y una sola persona gobernó todos los países de la Gran Colombia?
7-¿Quiénes eran los criollos en la Colonia?
8-¿Quién fue Antonio Nariño?
9-¿En donde está el pantano del pantano de Vargas?
10-¿Cómo así que Napoleón tuvo que ver con la Independencia de Colombia?
Particularmente, me gusto el segundo episodio por los temas sobre la historia de la vida cotidiana y de las mentalidades que trata. El resto de capítulos corresponden a la amplia bibliografía que sobre la independencia de nuestro país existe, esquematizada con un lenguaje rápido y ameno para la población a la que esta dirigida. Según el Ministerio de Educación esta serie busca “profundizar en algunos temas, todos centrados en el amplio proceso de Independencia que va de 1774 a 1830”, no creo en la sentencia, poco se profundiza en esta serie de dibujos animados, ya que una cosa es presentar bajo una animación la respuesta a una pregunta, y otra analizarla bajo los preceptos que la investigación histórica nos entrega para examinar y debatir; por lo tanto es necesario, en el caso de ser usado estos episodios como una herramienta didáctica en el salón de clase, la eficaz preparación del maestro para afrontar el mensaje que nos entrega Súper O, eso significa un análisis atinado del capitulo, y una revisión de fuentes bibliográficas para hacer del momento audiovisual un encuentro de entendimiento entre los receptores y el guía, así tal vez se de la profundización que busca el Ministerio de Educación.

Ojalá veamos en los próximos meses la edición del documento con las 200 preguntas, y sus respectivas respuestas, un texto construido por los niños del país y los especialistas de la disciplina histórica; y ojalá en el futuro la historia sea un área académica independiente en el sistema educativo colombiano, donde verdaderamente tengamos la oportunidad de cumplir con el deseo del Ministerio de Educación de profundizar sobre nuestra historia nacional y universal, un gran acierto del cual los más beneficiados serán los ciudadanos del mañana. Claro está que nuestros gobernantes muestran con sus acciones un fuerte interés para que la memoria individual y colectiva se frustre, y así olvidemos lo que no les conviene, triste realidad a la que los mismos ciudadanos contribuyen, así que estamos condenados a olvidar rápido y seguir viviendo, ¿será?

Ficha técnica Súper O Histórico
Producción general: Conexión Creativa Ltda.
Dirección: Hernán Zajec, Maribel Echeverri.
Idea original: Martín De Francisco, Antonio Guerra.
Libretos: Natalia Guerrero, Andrés Matus.
Investigación: Federico Arango.
Voces: Santiago Moure, Martín De Francisco, Antonio Guerra.
Story Board: Carlos Ruiz, Rodrigo Ovalle.
Ministerio de Educación
2009

Fuentes
DVD, Súper O Histórico
Por este link pueden ver los capítulos:

15.7.10

Franco, en franca filmación

Los noticieros, en la historia del cine, se convirtieron en los primeras fuentes de información para el gran conglomerado de la población que podía acercarse a una sala de cine, así los hechos hubieran ocurrido tiempo atrás, estas informaciones visuales silentes o sonoras, dejaban al espectador con un conocimiento básico del acontecer internacional, nacional, y algunos casos local, inclusive, con la posibilidad de observarse en el cinematógrafo, ya que algunos camarógrafos de ferias ambulantes, decidían filmar la cotidianidad de un pueblo y luego invitar a estos actores a observarse a través de lo que Noël Burch denomino “El Tragaluz del Infinito”.

Algunos dictadores vieron en el cine y la televisión una de las formas más efectivas de mostrar sus proyectos políticos, además de buscar homenajear su figura como símbolo eficaz de control del estado a través de una imagen fotográfica o audiovisual. Tal es el caso de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco y Bahamonte Salgado Pardo, quien obviamente abrevió su nombre a Francisco Franco, el “generalísimo” que llegó tras una sublevación militar que no aceptaba el nuevo gobierno bajo el Frente Popular en 1936 en tierras españolas; este oscuro y nefasto personaje, tuvo la ayuda de milicias nazis y fascistas para su empresa de tomar el poder bajo la fuerza bélica, y así sentarse en la silla de gobierno, en la cual se atornillaría por casi cuarenta años hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975, dejando tras de si el debilitamiento de los derechos constitucionales de los ciudadanos, un sistema militar radical, ideales ultraderechistas de confesión católica y un partido único; su muerte, dio como resultado un nuevo periodo reconocido en la historia como la transición española, la cual traería nuevas expectativas constitucionales y democráticas opacadas bajo el régimen.

Franco creo y puso a su disposición lo que se llamó el NO-DO, un noticiero, como afirma Cesar Sabater, hijo legítimo de la II Guerra Mundial. Este espacio nace cuando en España tenían presencia los noticieros hispano-alemán Actualidades UFA, el Fox Movitone de los norteamericanos, y el italiano Luce.:

…La creación del NO-DO recogió un amplio personal técnico; desde el alemán Christian Anmander, al operador Juan García, pasando por otros operadores y montadores procedentes del Departamento Nacional de Cinematografía…, para el NO-DO, Ramón Saiz de Hoya poseía la exclusividad de filmar al Caudillo, siempre en ángulo contrapicado para realzar su menuda altura. Con el fin de unificar todos los discursos políticos, se confiaron los textos escritos a Alfredo Marquerie y la voz oficialista de David Cubedo…, en los albores del primer NO-DO, Joaquín Soriano definió en un artículo en la revista “Primer Plano” en 1942 una declaración de intenciones de lo que tenía que ser el nuevo informativo: “El noticiario Español Cinematográfico, que nace enteramente libre e independiente, como no podía al menos de serlo, debe ser tan bueno como el que más, ameno, instructivo, variado y técnicamente perfecto” (Sabater, pg. 23).

La estructura de este noticiero estaba dividida a partir de la normatividad mundial en este tipo de trabajos: novedades, deporte, moda, primera página etc. Dándole un espacio mayor a los eventos deportivos y en menor medida a los acontecimientos políticos y sociales de la era franquista, lo que significaba que el NO-DO se erigió como medio de entretención y no como informativo objetivo. Este noticiero sirvió de preámbulo para las exhibiciones cinematográficas de las principales salas españolas: “Buscar información objetiva en cualquiera de los NO-DO era una quimera inocente. Si ya los medios de comunicación escritos sufrían un férreo control por parte de la censura, buscar objetividad en el único medio de comunicación audiovisual oficial del régimen era algo fuera de lugar” (Sabater, pg. 24).
El NO-DO significó el diario audiovisual de Franco, desde sus actividades políticas, hasta sus actividades privadas y lúdicas; fue el espejo en el cual los observadores podían asentir los cambios físicos de su gobernante, así los estudios de edición con los años postergaran la figura del dictador a un segundo plano. Este espacio noticioso con la aparición de la televisión opto por cambiar su forma, pasándose a llamar revista audiovisual dividida en tres partes: noticias breves, grandes repostajes y páginas a color. Este noticiario del régimen, fue un espacio que presento algunas “actualidades” del mundo en diferido y censuradas, el acontecer del generalísimo en su gobernalidad, diplomáticos, actores de cine, estrellas musicales, futbol, y tauromaquia. El NO-DO sobrevivió los primeros años de la era post-franquista, su última edición fue en mayo de 1981 con un número dedicado a los años sesentas con The Beatles en la banda sonora.

Pero Franco no solo se quedo con los noticieros del NO-DO para exaltar algunos de sus actos, y desviar la atención sobre otros; también decidió entrar en el mercado cinematográfico y competir con la cartelera, la película titulada Raza, basaba su argumento en la novela homónima del generalísimo bajo el seudónimo de Jaime de Andrade. La cinta fue estrenada en 1941:

…La película es, sobre todo, un arma plena de propaganda política; un sencillo y efectivo panfleto hecho celuloide que tuvo la fortuna comercial que los años y condiciones de su estreno le servían en bandeja al dictador. Así, el historiador cinematográfico Fernando Méndez Leite (padre) decía de ella en la época: “Raza, de José Luís Sáenz de Heredia, fue dada a conocer en función de gala, con auténtico sello de acontecimiento artístico. El público, puesto en pie, tributó ante el último fotograma proyectado el homenaje de su entusiasmo colectivo. Se premiaba así, no sólo un film de méritos evidentes, de tema oportuno y aleccionador, sino también el magnifico esfuerzo de nuestra industria cinematográfica, encauzada hacia su racial soberanía. Raza, que acertó ya en su título para lograr llegar al límite de cuanto puede exigirse a un film de su género, era nada menos –y nada más- que el histórico desfile en imágenes de todas las heroicas tradiciones de la verdadera España, grande y digna hasta en sus infortunios… Su experto animador había conseguido desarrollar perfectamente el argumento perfecto escrito por Jaime de Andrade, seudónimo que encubre la modesta, y a la par, interesante personalidad de un gran patriota” (Sabater, pg. 33).
Para esta cinta Franco escogió al director –José Luis Sáenz de Heredia, primo hermano de José Antonio Primo de Rivera-, y los actores: “el malo, que se encarna en la película en la figura del hermano “liberal” Pedro (interpretado por José Nieto), es patibulario, cobrizo y de cejas puntiagudas. A la vez, los héroes son encarnados por el otro hermano, José (Alfredo Mayo) de nobleza baturra, alegre y rubio, símbolo de la nueva raza que venía a dominar el mundo y relegando a su vez al actor a hacer para siempre papeles del “bueno de la película” (Sabater, pg. 33). Inclusive, el generalísimo como buen productor cinematográfico, enviaba instrucciones diarias a su director sobre las tomas a realizar; su rodaje duro cuatro meses, y se construyeron cincuenta y cinco decorados, además de 45.000 metros de película. El film recrea la vida de la familia del militar Pedro Churruca quien muere en enfrentamientos bélicos en la isla de Cuba contra los ejércitos de Estados Unidos, la viuda de nombre Isabel, educa a sus hijos quienes escogen diversos caminos, vidas que se ven involucradas en la historia de su país, exactamente la Guerra Civil que se encarga de desintegrar el circulo familiar; el film es una clara alusión al fascismo español a través de la visión de su gestor, con una historia llena de visos de la personalidad de Franco y de sus deseos más íntimos con respecto a lo que debía ser la sociedad que dirigía:

…La segunda época que recrea la película coincide con la decadencia de la dictadura de Primo de Rivera, que dimite el 28 de enero de 1930. El 14 de abril de 1931 se proclama la II República Española. El levantamiento del 18 de julio de 1936, y el desencadenamiento de la Guerra Civil (1936-1939), se presentaban, bajo el punto de vista de Franco, como el único remedio posible para rescatar a España del desastre al que el creía que la República lo abocaría..., Franco quiso, a través de Raza, ennoblecer a su modesta familia, nada menos, que haciéndola descender de los Churruca, y por extensión, sellar su relación con el poder, como si irremediablemente estuviera predestinado a alcanzarlo. Conocido, también, como el “Lucero de Occidente” se creía imbuido por el Altísimo de tal modo, que se hizo llamar caudillo de España por la Gracia de Dios” (Sabater, pg. 34).

También se realizó una segunda versión titulada El Espíritu de una Raza, con la eliminación de ciertos fotogramas que correspondían a razones políticas que podían afectar al estado español: referencias falangistas como por ejemplo el saludo con el brazo en alto; cierto cambio ideológico que propugnaba el levantamiento militar como una acción que busco detener el avance del comunismo y no el derrocamiento de un estado democrático; además de eliminar las alusiones a los Estados Unidos, y glosas inversas a la democracia, el liberalismo y la masonería (Sabater, pg. 34).

Los dictadores siempre tendrán con el aparataje mediático y sus medios –la prensa, la radio, el cine y la televisión-, la mejor de las “excusas” para mostrar lo que no son. El caso de Franco no es el único dentro de la amplia gama de dictadores que ha tenido nuestra historia universal durante el Siglo XX; simplemente hace parte de una de las formas más efectivas de entrar en la sociedad, seguro –en cada personaje- las formas son distintas pero los objetivos iguales, bajo el parámetro efectivo de alienar un pensamiento político con el cual anquilosar a esos desprevenidos actores sociales que no comparten el modelo instaurado. Finalmente, valdría la pena leer la investigación de Román Gubern titulada Raza: Un ensueño del general Franco, editada en 1977, donde el autor psicoanaliza el guión de Franco a la luz de la doctrina de Alfred Adler, afirmando que Raza es una sobrecompensación en la cual Franco supera simbólicamente lo que consideraba como deficiencias y defectos propios y de su familia, por ejemplo: Pedro, el personaje de Raza, sería la proyección de Ramón Franco, el hermano republicano de Franco que tras lustros de dar disgustos a su familia por sus ideas izquierdistas terminaría luchando y muriendo en el bando nacional.

PD: También encontramos en la actualidad gobernantes que favorecidos por un canal privado y su propio canal institucional, ofrecen lo mejor para la imagen de estos presidentes y sus programas de gobierno en la repartición burocrática, regaños en directo, peleas internacionales, etc., tan distantes y cercanos, uno lo llama “Consejos Comunales del Gobierno” y el otro “Aló presidente”.

Fuentes
-Cesar Sabater, Franco cine sobre un cineasta frustrado, en Dictadores en el Cine, edita Centro de ediciones de la Diputación provincial de Málaga, 2007, España.
-http://es.wikipedia.org/wiki/Raza_

8.7.10

El Expresionismo alemán

Por: Yamid Galindo Cardona.
El Gabinete del Doctor Caligari, de Robert Wiene -1919-, fue la película que inicio la tendencia llamada “expresionismo”, que a principios del Siglo XX se había extendido a todas las artes. El film dio origen a una escuela cinematográfica alemana de gran interés y alta calidad artística. La orientación de este cine hacía al escuela expresionista se inició poco antes de la primera Guerra Mundial, con El Estudiante de Praga -1913-, film realizado en Alemania por el director danés Stellan Rye. Durante la guerra siguieron produciéndose películas de esta tendencia, entre ellas: El Golem -1914- de Paul Wegner y Henrik Galeen; y Homúnculos -1916- de Otto Reiner. Sin embargo, los expresionistas tendrían que esperar un año para que su movimiento entrara en el circuito de la crítica a través de las revistas y los diarios, al aparecer en Berlín el 23 de diciembre de 1917 la obra teatral de Reinherdt Sorge: Der Bettler -El Mendigo-, bajo la dirección de Frederic Hollaender, acontecimiento artístico que influiría nuevamente en el cine alemán, dirigiéndose con certeza hacia al escuela expresionista para consolidarla bajo el blanco y negro silente. El expresionismo se propuso una actitud deliberadamente antinaturalista, con escenarios que no imitaban a la realidad, sino que reflejaban plásticamente –líneas en diagonal, angulaciones, sombras- los estados psíquicos de sus personajes. Ese estilo se completaba con la fotografía, la iluminación, y la interpretación, subrayando un dato visual simbólico o un gesto. Cuando el estilo llegó a ser más importante que su tema, llegó hablarse incluso de “caligarismo”, rasgo que trascendió al cine desde otras industrias; pero el expresionismo fue, en esencia, un movimiento artístico alemán, una herencia de toda una tradición gótica o fantástica en la literatura nacional, que justificó la denominación de cine “diabólico” o “demoniaco”.

El cine llega al expresionismo casi por azar: un joven poeta que sólo escribe textos visionarios, Carl Mayer, acude aun productor con un guión extravagante. Este, como era habitual en Alemania, se los da a su decorador, Hermann Warn y este último los lee con dos amigos pintores, Walter Reimann y Walter Röhrig, quienes trabajan en el mismo estudio. Reimann propone realizar el decorado en el estilo expresionista del que es un ferviente admirador y construir estructuras en telas pintadas en lugar de usar cartón piedra. Así surge el primer film expresionista: El Gabinete del Dr. Caligari, en el que los actores tienen que adoptar sus actitudes y su comportamiento a las contorsiones del decorado. La decoración fuera de lo normal, con sus sesgos y contrastes realizados en telones pintados es uno de los elementos básicos y más llamativos de El Gabinete del Dr. Caligari. Las puertas, los pasillos, los salones o la feria ambulante donde el Dr. Caligari muestra los poderes sobrenaturales del sonámbulo Cesare, no respondían a una dimensión natural tal. Además la penumbra constante que se mantiene en todo el film, creaba una atmósfera muy especial y sobrecogedora para ambientar el relato mismo y el maquillaje, excesivamente recargado en los maléficos Caligari y Cesare, eran a su vez otro elemento de innovación.

Otro director proveniente del teatro, como muchos, Karl Heinz Martin, realizó Del Amanecer hasta la Medianoche, trabajo aún más radical que Caligari en cuanto a decoración, penumbra, maquillaje y vestuario de los actores, partiendo de la pieza teatral homónima del dramaturgo expresionista Georg Kaiser, tratando con ello de introducir en aquel cine otro sentido de drama y su efecto en cuanto la forma de narración. Si Caligari es todo un mito, Del Amanecer hasta la Medianoche desarrolló su propia leyenda con los años entre especialistas historiadores del cine; esta cinta no encontró público ni distribución en su época, y muy pocos la vieron en sesión privada, luego se dio por perdida, y cuarenta años después apareció en Japón para ser exhibida y estrenada en Alemania en el año 1963, donde la crítica en forma unánime llamaba la atención sobre su radicalidad en el sentido de profundizar todos los elementos típicos del expresionismo. Investigaciones hechas en el Museo de Cine de Frankfurt, indican que en realidad esta película se realizó primero que Caligari; independiente de estas investigaciones, queda lo que en conjunto fue en realidad el llamado expresionismo, periodo muy corto por demás pero con rasgos muy bien definidos. “La imagen fílmica tiene que hacerse gráfica” dijo Hermann Warn, y en esta frase queda muy bien resumido el propósito de aquellos pocos que optaron por este intento de experimentación.

La película
El Gabinete del Dr. Caligari
Director: Robert Wiene.
Guión: Carl Mayer, Hans Janowitz.
Actores: Werner Krauss –Dr. Caligari-, Conrad Verdt –Cesare-, Lil Dagover –Jane-, Frederich –Francis-, Hans Hunrich Von Twardowski –Alan-.
El estudiante Francis sospecha que el misterioso Dr. Caligari utiliza al sonámbulo Cesare para cometer una serie de crímenes, entre ellos el de su amigo Alan. Con la ayuda de la policía, descubre que todo lo que suponía es verdad y persigue a Caligari hasta lograr dar con él y su destino: un sanatorio mental donde se hace pasar por respetable psiquiatra y director del centro. Allí Francis lo desenmascara y es detenido por la policía. Punto y fin. Ese era el proyecto inicial que luego sería trastocado totalmente hasta quedar como el simple relato que un loco le cuenta a otro, o como después se diría, una historia de locos.

Así se realizó esta película, así nació en los estudios una obra que modifica la esencia crítica de su original por una defensa de las instituciones y la moralidad y así salió al mercado. En el público alemán no encontró inicialmente ningún eco y fue en parís y New York donde recibió una gran aclamación. Independientemente de todas las condiciones que la presidieron y de las que en mayor escala la siguieron, era un trabajo sorprendente y novedoso por aquellos años. Era un intento de explorar nuevos caminos en lo narrativo y en al composición fílmica, principalmente en su arquitectura no natural, acompañada de una densa penumbra. Un intento vanguardista que no tuvo continuidad y que se le debe principalmente en cuanto la idea cinematográfica y puesta en escena a uno de su creadores, Carl Meyer, quien pronto se realizaría como un gran creador visual y produciría otra corriente importante de aquel cine.

Filmografía recomendada del Expresionismo Alemán
-1919, El Gabinete del Dr. Caligari, de Robert Wiene.
-1921-1922, Nosferatu el Vampiro, de Friedrich W. Murnau.
-1922, El Dr. Mabuse y El Testamento del Dr. Mabuse, de Fritz Lang.
-1923-1924, Los Nibelungos, de Fritz Lang en dos partes: La muerte de Sigfrido y La Venganza de Crimilda.
-1921, El Hombre de las Figuras de Cera, de P. Leni.
-1924, El Último Hombre, de Friedrich W. Murnau.
-1925, Tartufo o El Hipócrita, de Friedrich W. Murnau.
-1925-1926, Fausto, de Friedrich W. Murnau.
-1925-1926, Metrópolis, de Fritz Lang.

Bibliografía
-Enciclopedia ilustrada del cine, editorial Labor S.A, Barcelona, 1969.
-Enciclopedia Salvat del 7° Arte, n°5, El Cine de Vanguardia,  El Drama Psicológico, editorial Salvat, Barcelona, 1979.
-Romaguera I Ramio Joaquín, Alsina Thevenet Homero, Textos y Manifiestos del Cine, Cap. III Las Escuelas y los Movimientos, ediciones Cátedra S.A, Madrid, 1989.
-Valencia P. Gustavo, Homenaje a los setenta años de El Gabinete del Dr. Caligari, Cap. II Cine Mudo Alemán, El Expresionismo, editorial Gente Nueva para el instituto Cultural Colombo-Alemán, Goethe Institut, Bogotá, 1990.
-Valencia P. Gustavo, Material de la Cinemateca La Tertulia, Ciclo Homenaje a los Setenta años de El Gabinete del Dr. Caligari, Cali, 1990.
 
Afiche e imagen del film: El Gabinete del Dr. Caligari.

1.7.10

Un hombre espectáculo-adicto


Por: Yamid Galindo Cardona.

Tuve la fortuna de tener como compañero de trabajo al curador y crítico de arte Miguel González en el Museo La Tertulia de Cali, en años donde su actividad era intensa y bien aprovechada dentro de la institución. Recuerdo con agrado sus charlas en las “horas pico” y en la oficina de la secretaria del museo –la misma que le entiende sus garabatos para transcribirlos-, donde él sentado, parado o caminando con sus gesticulaciones características, detallaba sus anécdotas en las bienales de arte, festivales de opera o simplemente cualquier acto del medio artístico local, siempre con el ají y sarcasmo particular que lo hace único, tal cual como entrega su conocimiento cuando de hablar de la historia del arte se trata ante un auditorio.

Mi primer contacto con Miguel se hizo con la corrección que él me hizo en las formas como ubicaba los afiches de cine en la puerta de entrada de la Cinemateca, sobre la necesidad de dejar ciertos espacios que confluyeran con la estética del espacio de entrada a la sala, además de advertirme sobre que publicidad podía ubicar bajo una selección particular que exclusivamente fuera sobre actividades culturales. Luego, en una forma enérgica, me ayudo a solucionar un inconveniente con par de asistentes que tercamente insistían en quedarse para la segunda función de una película en uno de los ciclos de eurocine, ellos un poco contrariados ante la retahíla de palabras de nuestro personaje en un decibel alto, decidieron hacer caso y entendieron con justeza el mensaje, hasta el punto que no los volví a ver, y asegurando en su huída, que se quejarían ante la directora. Miguel igualmente sirvió como fuente oral en mi investigación sobre el Cine Club de Cali, y su participación a través de Ciudad Solar, donde empezó su actividad como curador y crítico de arte, su información me ayudo a comprender el enlace entre estas dos generadoras de cultura, uniones posibles en las actividades paralelas como fue el Cine Subterráneo y las simpatías entre Miguel, Hernando Guerrero y Andrés Caicedo en los setentas del siglo XX. Igualmente visite su museo personal en el apartamento céntrico que tiene, justo al frente de la casona que sirvió de sede a Ciudad Solar, cruzando palabras sobre mis proyectos y escuchándolo atentamente a propósito de su vida en la “sucursal del cielo” a través de su apariciones en el arte plástico y cinematográfico, tan importante son sus objetos, que lugar a dudas le dio un espacio para que expusiera lo más preciado de su colección. También con agrado recuerdo sus apariciones en los montajes de las exposiciones, siempre con “ojo de águila” para organizar en las salas del museo las obras del artista de “su turno”, y digo lo anterior, porque él elegía y disponía –o tal vez todavía lo hace- sobre quien debía tener un espacio en el medio de las artes plásticas en la ciudad de Cali. Luego, en la inauguración de la exposición, observaba su recorrido particular para ver los asistentes, acercárseles y decirles algo al oído que despertaba en estos una sonrisa, buscando entre el conglomerado sus estudiantes nuevos y viejos para indicarles algún asunto de su curaduría, esperando ansioso la aparición del fotógrafo del periódico local para la foto pertinente con el artista, las ejemplares directoras, y uno que otro colado.

En una conferencia sobre las vanguardias artísticas de finales del siglo XIX y principios del XX, que dictaba Miguel en un auditorio de la ciudad, escuche a dos asistentes criticar al expositor porque no tenía una investigación apropiada sobre la historia del arte en Colombia, agregando que simplemente era un contador acertado que llenaba su discurso de anécdotas personales de los artistas que rayaba en el chisme; y resulta que Miguel no necesito de un mamotreto para explicar nuestra historia del arte, ya que él traía desde los años setentas una actividad agitada como escritor y crítico de nuestras tendencias artísticas y de sus artistas, llegando al ámbito latinoamericano y universal a través de folletos, catálogos, reseñas de prensa y recopilaciones, allí está su labor intelectual como crítico y curador. Y por fortuna desde el año 2002, se le ocurrió organizar estos documentos con los siguientes títulos, además de otros textos que no presentaré:

-Colombia, Visiones y Miradas -2002-.
-Entrevistas, Arte y Cultura Latinoamericana -2003-
-Apuntes para una Historia del Arte en el Valle del Cauca durante el Siglo XX -2005-
-Latinoamérica, Visiones y Miradas -2005-
-Extranjeros Cercanos: Arte, Historia y Moda -2006-
-Cali: Visiones y Miradas -2008-
-Miguel González, Observado e Interrogado -2010-

Precisamente este último libro salió publicado en el mes de marzo del año en curso, con la particularidad de tener diversas opiniones de personas que lo han conocido o por el contrario lo han entrevistado desde los años maravillosos de la década del setenta del S. XX hasta nuestros días, lo que correspondería a cuarenta años de actividad en el medio de las artes plásticas del país: “En este volumen se reúnen entrevistas, artículos, cartas y opiniones que han producido artistas, escritores, críticos, poetas y periodistas, en torno a mi labor, y a mi vida pública y privada…, los textos se han ordenado cronológicamente, de los últimos a los iniciales. A través de declaraciones y opiniones se puede ir trazando un sendero biográfico que aunque no es lineal, ofrece datos para ir armando la trayectoria de una experiencia” (González Miguel, pg. 8). Desde el primer documento escrito por Sandro Romero Rey en el 2009, hasta el último, escrito por José Pardo Llada en 1970, el libro contiene 27 reseñas que hablan sobre la figura de este hombre espectáculo adicto, tal cual como él dice que es en una entrevista entregada a Carolina Quevedo Castro para el periódico Cali Cultural: “Cuando uno tiene un solo mundo que es el del arte y la creación, al dormir, soñar o descansar está trabajando. Descansar no es irme a una playa a no hacer nada. Eso es como estar muerto. No quiero jubilarme nunca. Quiero morirme dictando una clase, sentado presenciando un concierto o montado en un avión. El mundo de la cultura es mi mundo, mi aliciente, mi narcótico y no he encontrado nada mejor. Sigo siendo espectáculo-adicto” (pg.21).

Recomiendo leer este libro de atrás hacia adelante, porque se puede identificar con mayor claridad la trayectoria de Miguel González, agregando que posee una galería fotográfica muy interesante al lado de personajes del medio artístico local, nacional e internacional. Miguel González observado e interrogado por diversas personas que no son ajenas al objeto de su estudio, se convierte en un agradable documento de 191 páginas, mostrándonos al humano, maestro y amigo que es este hombre artísticamente in-correcto.

Anexo
De Maritza Uribe de Urdinola
No, mi querido Miguel González, no voy a contestar tu reportaje, que viajó conmigo hasta la Isla, se lo tragó el mar y tú insististe en revivirlo. No solamente porque está plagado de aburridoras cascaritas, sino porque soy alérgica a este tipo de “promociones”.
¿Qué podría yo contestarte cuando a estas horas de la vida tú me estás preguntando para qué sirve el arte en una sociedad donde se da la lucha de clases? La de cajón, como por ejemplo, que “no sólo de pan vive el hombre”, luego de adornarla con un lenguaje que aburre a todo el mundo y que casi nadie se toma la molestia de entender. O responderte, como querrían algunos, que mejor hubiera sido que estos veinte años perdidos los hubiera pasado con la Alegría de leer en la mano.
En cuanto aquello que tú sostienes de que el artista es un ser incomprendido y desclasado, siento tener que pasarles la pelota a los aludidos, porque mi papel es el de exhibir sus trabajos y los respeto lo suficiente como para no tratar de adentrarme en sus propios “egos” como sería interrogarlos hasta qué punto se sienten aislados, o en qué sitio o lugar estarían acompañados. Y que sean también los maestros –Negret, Botero, Obregón, Villamizar, Grau, y Rayo- quienes te respondan por qué no hacen arte político en lugar de seguir el ejemplo de García Márquez sin otra “alternativa”.
Luego con gran ingenuidad –diría yo- te lanzas a investigar sobre qué pienso de los gobiernos militares en América Latina, o al revés, qué pienso de Cuba en relación con el arte. Esto te pasa por no leer dos columnitas semanales que mantengo en el mismo espacio en el cual te estoy escribiendo y donde he dicho más de una impertinencia al respecto. Otra de tus más lindas preguntas es aquella de qué medidas le propondría al Gobierno para fomentar la cultura en un país como el nuestro. Creo que te equivocaste de persona porque eso habría que preguntárselo más bien a la directora e Colcultura quien tiene en sus manos tamaño compromiso. Yo, desde mi posición de espectadora, te diría que ninguna. Primero, porque el Gobierno no estaría interesado en conocer mis opiniones. Segundo, porque la cultura, así como tú te la imaginas, es algo tan monumental que creo que el gobierno colombiano, ni este ni el otro, puede con ella.
Entonces, para qué nos ponemos tú y yo a elaborar pretenciosos reportajes, cuando de darle y darle solamente nos ganaremos un dolor de cabeza. Creo, Miguelito, que el más sabio consejo y la única respuesta que puedo darte es que abandones tu papel de Mafalda, porque Quino lo hace mucho mejor.

Diario El Pueblo, Cali, 1975