jueves, julio 22, 2010

Súper O Histórico

¡A luchar por la justicia idiomática!, es la frase que el profesor Súper O usa al emprender la tarea de solucionar algún error idiomático cometido en el espacio colombiano. La serie de televisión creada por Martín De Francisco y Antonio Guerra, que salió emitida en el Canal 13 en el año 2006, es la personificación animada de un superhéroe adaptado a la cultura del pacífico afrocolombiano: Secundino, Charles Ocoró –Súper O-, Silveria –Cevichica-, Hamilson –hijo de Silveria- y Belarmina, son los principales personajes que se mueven a través de vehículos muy particulares que salen del restaurante “El Mariscon”; este corto animado es la antítesis del famoso espacio televisivo El Siguiente Programa que De Francisco hiciera en la década de lo noventas del milenio pasado, espacio que criticaba todo lo que se “movía” en este país, sobretodo lo concerniente a la televisión nacional.
Ahora nuestro héroe nacional animado, entra en los vericuetos de la historia colombiana a propósito del Bicentenario. Resulta que “en el año 2009 un extraordinario suceso en el tiempo cambia para siempre la vida de Súper O, trazándole un nuevo camino”, aparece entonces Secundino –su abuelo fallecido- indicándole bajo cierta aura: “ya que encontraste la formula para viajar en el tiempo, tienes la más importante de todas las misiones, conmemorar el Bicentenario, resolviendo, junto a los niños de Colombia todas las preguntas sobre nuestra independencia, ahora serás Súper O Histórico”; luego el profesor, ante tal tarea, lanza su grito: “con prontitud, a recorrer las huellas de la historia”. La propuesta hace parte del Ministerio de Educación y su Historia Hoy, Aprendiendo con el Bicentenario de la Independencia, que busco a través de una convocatoria en los colegios del país, las mejores 200 preguntas sobre el Bicentenario, para el proyecto denominado 200 años, 200 preguntas, llegaron 16.501 inquietudes de 1951 colegios (El Tiempo, 07-20-2010).

El contenido de Súper O Histórico esta dividido en tres episodios con treinta capítulos que responden a igual número de preguntas, que seguro fueron recopiladas de las 200 escogidas para responderle a los niños de Colombia:

Primer episodio: Episodios para repensar lo que nos han contado de la independencia.
1-¿Y el florero del museo fue el mismo por el que se armó la furrusca del 20 de julio?
2-¿El puente de Boyacá actual es el mismo que existió en la Batalla del 7 de agosto 1819?
3-¿Qué es el memorial de agravios?
4-¿Qué tipo de independencia fue la del 20 de julio?
5-¿Por qué llamaron a Colombia la Patria Boba?
6-¿La Expedición Botánica fue sólo dibujar maticas?
7-¿El movimiento de los Comuneros fue una revuelta o una revolución?
8-¿Será que el grito de independencia del 20 de julio fue algo improvisado?

Segundo episodio: Episodios sobre lo que no nos han contado de la independencia.
1-¿Cómo se curaban los dolores de muela hace 200 años?
2-¿Cómo hacía la gente para comunicarse hace 200 años?
3-¿Cómo eran los colegios en la época de la Colonia?
4-¿En la Colonia usaban anestesia para dormir a los que operaban?
5-¿Cómo se celebraba la navidad en la época de la independencia?
6-¿Cuánta gente vivía en Colombia hace 200 años?
7-Si hoy se usan toallas higiénicas, ¿qué usaban hace 200 años?
8-¿Cómo se financió la Campaña Libertadora?
9-¿Cómo eran los matrimonios en la Colonia?
10-¿Qué pintaban los artistas en la época de la independencia?
11-¿Qué jugaban los adultos en al época de la independencia?
12-¿Hace 200 años, existía el contrabando?

Tercer episodio: Episodios para profundizar lo que nos han contado de la independencia.
1-¿Quién era ese Ricaurte que en átomos voló?
2-¿En el siglo XVIII no había colombianos?
3-¿Quién gobernó durante el Grito de Independencia y la Batalla de Boyacá?
4-¿Qué hizo La Pola para aparecer en un billete?
5-¿Por qué alguien quería matar a Bolívar?
6-¿Y una sola persona gobernó todos los países de la Gran Colombia?
7-¿Quiénes eran los criollos en la Colonia?
8-¿Quién fue Antonio Nariño?
9-¿En donde está el pantano del pantano de Vargas?
10-¿Cómo así que Napoleón tuvo que ver con la Independencia de Colombia?
Particularmente, me gusto el segundo episodio por los temas sobre la historia de la vida cotidiana y de las mentalidades que trata. El resto de capítulos corresponden a la amplia bibliografía que sobre la independencia de nuestro país existe, esquematizada con un lenguaje rápido y ameno para la población a la que esta dirigida. Según el Ministerio de Educación esta serie busca “profundizar en algunos temas, todos centrados en el amplio proceso de Independencia que va de 1774 a 1830”, no creo en la sentencia, poco se profundiza en esta serie de dibujos animados, ya que una cosa es presentar bajo una animación la respuesta a una pregunta, y otra analizarla bajo los preceptos que la investigación histórica nos entrega para examinar y debatir; por lo tanto es necesario, en el caso de ser usado estos episodios como una herramienta didáctica en el salón de clase, la eficaz preparación del maestro para afrontar el mensaje que nos entrega Súper O, eso significa un análisis atinado del capitulo, y una revisión de fuentes bibliográficas para hacer del momento audiovisual un encuentro de entendimiento entre los receptores y el guía, así tal vez se de la profundización que busca el Ministerio de Educación.

Ojalá veamos en los próximos meses la edición del documento con las 200 preguntas, y sus respectivas respuestas, un texto construido por los niños del país y los especialistas de la disciplina histórica; y ojalá en el futuro la historia sea un área académica independiente en el sistema educativo colombiano, donde verdaderamente tengamos la oportunidad de cumplir con el deseo del Ministerio de Educación de profundizar sobre nuestra historia nacional y universal, un gran acierto del cual los más beneficiados serán los ciudadanos del mañana. Claro está que nuestros gobernantes muestran con sus acciones un fuerte interés para que la memoria individual y colectiva se frustre, y así olvidemos lo que no les conviene, triste realidad a la que los mismos ciudadanos contribuyen, así que estamos condenados a olvidar rápido y seguir viviendo, ¿será?

Ficha técnica Súper O Histórico
Producción general: Conexión Creativa Ltda.
Dirección: Hernán Zajec, Maribel Echeverri.
Idea original: Martín De Francisco, Antonio Guerra.
Libretos: Natalia Guerrero, Andrés Matus.
Investigación: Federico Arango.
Voces: Santiago Moure, Martín De Francisco, Antonio Guerra.
Story Board: Carlos Ruiz, Rodrigo Ovalle.
Ministerio de Educación
2009

Fuentes
DVD, Súper O Histórico
Por este link pueden ver los capítulos:

jueves, julio 15, 2010

Franco, en franca filmación

Los noticieros, en la historia del cine, se convirtieron en los primeras fuentes de información para el gran conglomerado de la población que podía acercarse a una sala de cine, así los hechos hubieran ocurrido tiempo atrás, estas informaciones visuales silentes o sonoras, dejaban al espectador con un conocimiento básico del acontecer internacional, nacional, y algunos casos local, inclusive, con la posibilidad de observarse en el cinematógrafo, ya que algunos camarógrafos de ferias ambulantes, decidían filmar la cotidianidad de un pueblo y luego invitar a estos actores a observarse a través de lo que Noël Burch denomino “El Tragaluz del Infinito”.

Algunos dictadores vieron en el cine y la televisión una de las formas más efectivas de mostrar sus proyectos políticos, además de buscar homenajear su figura como símbolo eficaz de control del estado a través de una imagen fotográfica o audiovisual. Tal es el caso de Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo Franco y Bahamonte Salgado Pardo, quien obviamente abrevió su nombre a Francisco Franco, el “generalísimo” que llegó tras una sublevación militar que no aceptaba el nuevo gobierno bajo el Frente Popular en 1936 en tierras españolas; este oscuro y nefasto personaje, tuvo la ayuda de milicias nazis y fascistas para su empresa de tomar el poder bajo la fuerza bélica, y así sentarse en la silla de gobierno, en la cual se atornillaría por casi cuarenta años hasta su muerte el 20 de noviembre de 1975, dejando tras de si el debilitamiento de los derechos constitucionales de los ciudadanos, un sistema militar radical, ideales ultraderechistas de confesión católica y un partido único; su muerte, dio como resultado un nuevo periodo reconocido en la historia como la transición española, la cual traería nuevas expectativas constitucionales y democráticas opacadas bajo el régimen.

Franco creo y puso a su disposición lo que se llamó el NO-DO, un noticiero, como afirma Cesar Sabater, hijo legítimo de la II Guerra Mundial. Este espacio nace cuando en España tenían presencia los noticieros hispano-alemán Actualidades UFA, el Fox Movitone de los norteamericanos, y el italiano Luce.:

…La creación del NO-DO recogió un amplio personal técnico; desde el alemán Christian Anmander, al operador Juan García, pasando por otros operadores y montadores procedentes del Departamento Nacional de Cinematografía…, para el NO-DO, Ramón Saiz de Hoya poseía la exclusividad de filmar al Caudillo, siempre en ángulo contrapicado para realzar su menuda altura. Con el fin de unificar todos los discursos políticos, se confiaron los textos escritos a Alfredo Marquerie y la voz oficialista de David Cubedo…, en los albores del primer NO-DO, Joaquín Soriano definió en un artículo en la revista “Primer Plano” en 1942 una declaración de intenciones de lo que tenía que ser el nuevo informativo: “El noticiario Español Cinematográfico, que nace enteramente libre e independiente, como no podía al menos de serlo, debe ser tan bueno como el que más, ameno, instructivo, variado y técnicamente perfecto” (Sabater, pg. 23).

La estructura de este noticiero estaba dividida a partir de la normatividad mundial en este tipo de trabajos: novedades, deporte, moda, primera página etc. Dándole un espacio mayor a los eventos deportivos y en menor medida a los acontecimientos políticos y sociales de la era franquista, lo que significaba que el NO-DO se erigió como medio de entretención y no como informativo objetivo. Este noticiero sirvió de preámbulo para las exhibiciones cinematográficas de las principales salas españolas: “Buscar información objetiva en cualquiera de los NO-DO era una quimera inocente. Si ya los medios de comunicación escritos sufrían un férreo control por parte de la censura, buscar objetividad en el único medio de comunicación audiovisual oficial del régimen era algo fuera de lugar” (Sabater, pg. 24).
El NO-DO significó el diario audiovisual de Franco, desde sus actividades políticas, hasta sus actividades privadas y lúdicas; fue el espejo en el cual los observadores podían asentir los cambios físicos de su gobernante, así los estudios de edición con los años postergaran la figura del dictador a un segundo plano. Este espacio noticioso con la aparición de la televisión opto por cambiar su forma, pasándose a llamar revista audiovisual dividida en tres partes: noticias breves, grandes repostajes y páginas a color. Este noticiario del régimen, fue un espacio que presento algunas “actualidades” del mundo en diferido y censuradas, el acontecer del generalísimo en su gobernalidad, diplomáticos, actores de cine, estrellas musicales, futbol, y tauromaquia. El NO-DO sobrevivió los primeros años de la era post-franquista, su última edición fue en mayo de 1981 con un número dedicado a los años sesentas con The Beatles en la banda sonora.

Pero Franco no solo se quedo con los noticieros del NO-DO para exaltar algunos de sus actos, y desviar la atención sobre otros; también decidió entrar en el mercado cinematográfico y competir con la cartelera, la película titulada Raza, basaba su argumento en la novela homónima del generalísimo bajo el seudónimo de Jaime de Andrade. La cinta fue estrenada en 1941:

…La película es, sobre todo, un arma plena de propaganda política; un sencillo y efectivo panfleto hecho celuloide que tuvo la fortuna comercial que los años y condiciones de su estreno le servían en bandeja al dictador. Así, el historiador cinematográfico Fernando Méndez Leite (padre) decía de ella en la época: “Raza, de José Luís Sáenz de Heredia, fue dada a conocer en función de gala, con auténtico sello de acontecimiento artístico. El público, puesto en pie, tributó ante el último fotograma proyectado el homenaje de su entusiasmo colectivo. Se premiaba así, no sólo un film de méritos evidentes, de tema oportuno y aleccionador, sino también el magnifico esfuerzo de nuestra industria cinematográfica, encauzada hacia su racial soberanía. Raza, que acertó ya en su título para lograr llegar al límite de cuanto puede exigirse a un film de su género, era nada menos –y nada más- que el histórico desfile en imágenes de todas las heroicas tradiciones de la verdadera España, grande y digna hasta en sus infortunios… Su experto animador había conseguido desarrollar perfectamente el argumento perfecto escrito por Jaime de Andrade, seudónimo que encubre la modesta, y a la par, interesante personalidad de un gran patriota” (Sabater, pg. 33).
Para esta cinta Franco escogió al director –José Luis Sáenz de Heredia, primo hermano de José Antonio Primo de Rivera-, y los actores: “el malo, que se encarna en la película en la figura del hermano “liberal” Pedro (interpretado por José Nieto), es patibulario, cobrizo y de cejas puntiagudas. A la vez, los héroes son encarnados por el otro hermano, José (Alfredo Mayo) de nobleza baturra, alegre y rubio, símbolo de la nueva raza que venía a dominar el mundo y relegando a su vez al actor a hacer para siempre papeles del “bueno de la película” (Sabater, pg. 33). Inclusive, el generalísimo como buen productor cinematográfico, enviaba instrucciones diarias a su director sobre las tomas a realizar; su rodaje duro cuatro meses, y se construyeron cincuenta y cinco decorados, además de 45.000 metros de película. El film recrea la vida de la familia del militar Pedro Churruca quien muere en enfrentamientos bélicos en la isla de Cuba contra los ejércitos de Estados Unidos, la viuda de nombre Isabel, educa a sus hijos quienes escogen diversos caminos, vidas que se ven involucradas en la historia de su país, exactamente la Guerra Civil que se encarga de desintegrar el circulo familiar; el film es una clara alusión al fascismo español a través de la visión de su gestor, con una historia llena de visos de la personalidad de Franco y de sus deseos más íntimos con respecto a lo que debía ser la sociedad que dirigía:

…La segunda época que recrea la película coincide con la decadencia de la dictadura de Primo de Rivera, que dimite el 28 de enero de 1930. El 14 de abril de 1931 se proclama la II República Española. El levantamiento del 18 de julio de 1936, y el desencadenamiento de la Guerra Civil (1936-1939), se presentaban, bajo el punto de vista de Franco, como el único remedio posible para rescatar a España del desastre al que el creía que la República lo abocaría..., Franco quiso, a través de Raza, ennoblecer a su modesta familia, nada menos, que haciéndola descender de los Churruca, y por extensión, sellar su relación con el poder, como si irremediablemente estuviera predestinado a alcanzarlo. Conocido, también, como el “Lucero de Occidente” se creía imbuido por el Altísimo de tal modo, que se hizo llamar caudillo de España por la Gracia de Dios” (Sabater, pg. 34).

También se realizó una segunda versión titulada El Espíritu de una Raza, con la eliminación de ciertos fotogramas que correspondían a razones políticas que podían afectar al estado español: referencias falangistas como por ejemplo el saludo con el brazo en alto; cierto cambio ideológico que propugnaba el levantamiento militar como una acción que busco detener el avance del comunismo y no el derrocamiento de un estado democrático; además de eliminar las alusiones a los Estados Unidos, y glosas inversas a la democracia, el liberalismo y la masonería (Sabater, pg. 34).

Los dictadores siempre tendrán con el aparataje mediático y sus medios –la prensa, la radio, el cine y la televisión-, la mejor de las “excusas” para mostrar lo que no son. El caso de Franco no es el único dentro de la amplia gama de dictadores que ha tenido nuestra historia universal durante el Siglo XX; simplemente hace parte de una de las formas más efectivas de entrar en la sociedad, seguro –en cada personaje- las formas son distintas pero los objetivos iguales, bajo el parámetro efectivo de alienar un pensamiento político con el cual anquilosar a esos desprevenidos actores sociales que no comparten el modelo instaurado. Finalmente, valdría la pena leer la investigación de Román Gubern titulada Raza: Un ensueño del general Franco, editada en 1977, donde el autor psicoanaliza el guión de Franco a la luz de la doctrina de Alfred Adler, afirmando que Raza es una sobrecompensación en la cual Franco supera simbólicamente lo que consideraba como deficiencias y defectos propios y de su familia, por ejemplo: Pedro, el personaje de Raza, sería la proyección de Ramón Franco, el hermano republicano de Franco que tras lustros de dar disgustos a su familia por sus ideas izquierdistas terminaría luchando y muriendo en el bando nacional.

PD: También encontramos en la actualidad gobernantes que favorecidos por un canal privado y su propio canal institucional, ofrecen lo mejor para la imagen de estos presidentes y sus programas de gobierno en la repartición burocrática, regaños en directo, peleas internacionales, etc., tan distantes y cercanos, uno lo llama “Consejos Comunales del Gobierno” y el otro “Aló presidente”.

Fuentes
-Cesar Sabater, Franco cine sobre un cineasta frustrado, en Dictadores en el Cine, edita Centro de ediciones de la Diputación provincial de Málaga, 2007, España.
-http://es.wikipedia.org/wiki/Raza_

jueves, julio 08, 2010

El Expresionismo alemán

Por: Yamid Galindo Cardona.
El Gabinete del Doctor Caligari, de Robert Wiene -1919-, fue la película que inicio la tendencia llamada “expresionismo”, que a principios del Siglo XX se había extendido a todas las artes. El film dio origen a una escuela cinematográfica alemana de gran interés y alta calidad artística. La orientación de este cine hacía al escuela expresionista se inició poco antes de la primera Guerra Mundial, con El Estudiante de Praga -1913-, film realizado en Alemania por el director danés Stellan Rye. Durante la guerra siguieron produciéndose películas de esta tendencia, entre ellas: El Golem -1914- de Paul Wegner y Henrik Galeen; y Homúnculos -1916- de Otto Reiner. Sin embargo, los expresionistas tendrían que esperar un año para que su movimiento entrara en el circuito de la crítica a través de las revistas y los diarios, al aparecer en Berlín el 23 de diciembre de 1917 la obra teatral de Reinherdt Sorge: Der Bettler -El Mendigo-, bajo la dirección de Frederic Hollaender, acontecimiento artístico que influiría nuevamente en el cine alemán, dirigiéndose con certeza hacia al escuela expresionista para consolidarla bajo el blanco y negro silente. El expresionismo se propuso una actitud deliberadamente antinaturalista, con escenarios que no imitaban a la realidad, sino que reflejaban plásticamente –líneas en diagonal, angulaciones, sombras- los estados psíquicos de sus personajes. Ese estilo se completaba con la fotografía, la iluminación, y la interpretación, subrayando un dato visual simbólico o un gesto. Cuando el estilo llegó a ser más importante que su tema, llegó hablarse incluso de “caligarismo”, rasgo que trascendió al cine desde otras industrias; pero el expresionismo fue, en esencia, un movimiento artístico alemán, una herencia de toda una tradición gótica o fantástica en la literatura nacional, que justificó la denominación de cine “diabólico” o “demoniaco”.

El cine llega al expresionismo casi por azar: un joven poeta que sólo escribe textos visionarios, Carl Mayer, acude aun productor con un guión extravagante. Este, como era habitual en Alemania, se los da a su decorador, Hermann Warn y este último los lee con dos amigos pintores, Walter Reimann y Walter Röhrig, quienes trabajan en el mismo estudio. Reimann propone realizar el decorado en el estilo expresionista del que es un ferviente admirador y construir estructuras en telas pintadas en lugar de usar cartón piedra. Así surge el primer film expresionista: El Gabinete del Dr. Caligari, en el que los actores tienen que adoptar sus actitudes y su comportamiento a las contorsiones del decorado. La decoración fuera de lo normal, con sus sesgos y contrastes realizados en telones pintados es uno de los elementos básicos y más llamativos de El Gabinete del Dr. Caligari. Las puertas, los pasillos, los salones o la feria ambulante donde el Dr. Caligari muestra los poderes sobrenaturales del sonámbulo Cesare, no respondían a una dimensión natural tal. Además la penumbra constante que se mantiene en todo el film, creaba una atmósfera muy especial y sobrecogedora para ambientar el relato mismo y el maquillaje, excesivamente recargado en los maléficos Caligari y Cesare, eran a su vez otro elemento de innovación.

Otro director proveniente del teatro, como muchos, Karl Heinz Martin, realizó Del Amanecer hasta la Medianoche, trabajo aún más radical que Caligari en cuanto a decoración, penumbra, maquillaje y vestuario de los actores, partiendo de la pieza teatral homónima del dramaturgo expresionista Georg Kaiser, tratando con ello de introducir en aquel cine otro sentido de drama y su efecto en cuanto la forma de narración. Si Caligari es todo un mito, Del Amanecer hasta la Medianoche desarrolló su propia leyenda con los años entre especialistas historiadores del cine; esta cinta no encontró público ni distribución en su época, y muy pocos la vieron en sesión privada, luego se dio por perdida, y cuarenta años después apareció en Japón para ser exhibida y estrenada en Alemania en el año 1963, donde la crítica en forma unánime llamaba la atención sobre su radicalidad en el sentido de profundizar todos los elementos típicos del expresionismo. Investigaciones hechas en el Museo de Cine de Frankfurt, indican que en realidad esta película se realizó primero que Caligari; independiente de estas investigaciones, queda lo que en conjunto fue en realidad el llamado expresionismo, periodo muy corto por demás pero con rasgos muy bien definidos. “La imagen fílmica tiene que hacerse gráfica” dijo Hermann Warn, y en esta frase queda muy bien resumido el propósito de aquellos pocos que optaron por este intento de experimentación.

La película
El Gabinete del Dr. Caligari
Director: Robert Wiene.
Guión: Carl Mayer, Hans Janowitz.
Actores: Werner Krauss –Dr. Caligari-, Conrad Verdt –Cesare-, Lil Dagover –Jane-, Frederich –Francis-, Hans Hunrich Von Twardowski –Alan-.
El estudiante Francis sospecha que el misterioso Dr. Caligari utiliza al sonámbulo Cesare para cometer una serie de crímenes, entre ellos el de su amigo Alan. Con la ayuda de la policía, descubre que todo lo que suponía es verdad y persigue a Caligari hasta lograr dar con él y su destino: un sanatorio mental donde se hace pasar por respetable psiquiatra y director del centro. Allí Francis lo desenmascara y es detenido por la policía. Punto y fin. Ese era el proyecto inicial que luego sería trastocado totalmente hasta quedar como el simple relato que un loco le cuenta a otro, o como después se diría, una historia de locos.

Así se realizó esta película, así nació en los estudios una obra que modifica la esencia crítica de su original por una defensa de las instituciones y la moralidad y así salió al mercado. En el público alemán no encontró inicialmente ningún eco y fue en parís y New York donde recibió una gran aclamación. Independientemente de todas las condiciones que la presidieron y de las que en mayor escala la siguieron, era un trabajo sorprendente y novedoso por aquellos años. Era un intento de explorar nuevos caminos en lo narrativo y en al composición fílmica, principalmente en su arquitectura no natural, acompañada de una densa penumbra. Un intento vanguardista que no tuvo continuidad y que se le debe principalmente en cuanto la idea cinematográfica y puesta en escena a uno de su creadores, Carl Meyer, quien pronto se realizaría como un gran creador visual y produciría otra corriente importante de aquel cine.

Filmografía recomendada del Expresionismo Alemán
-1919, El Gabinete del Dr. Caligari, de Robert Wiene.
-1921-1922, Nosferatu el Vampiro, de Friedrich W. Murnau.
-1922, El Dr. Mabuse y El Testamento del Dr. Mabuse, de Fritz Lang.
-1923-1924, Los Nibelungos, de Fritz Lang en dos partes: La muerte de Sigfrido y La Venganza de Crimilda.
-1921, El Hombre de las Figuras de Cera, de P. Leni.
-1924, El Último Hombre, de Friedrich W. Murnau.
-1925, Tartufo o El Hipócrita, de Friedrich W. Murnau.
-1925-1926, Fausto, de Friedrich W. Murnau.
-1925-1926, Metrópolis, de Fritz Lang.

Bibliografía
-Enciclopedia ilustrada del cine, editorial Labor S.A, Barcelona, 1969.
-Enciclopedia Salvat del 7° Arte, n°5, El Cine de Vanguardia,  El Drama Psicológico, editorial Salvat, Barcelona, 1979.
-Romaguera I Ramio Joaquín, Alsina Thevenet Homero, Textos y Manifiestos del Cine, Cap. III Las Escuelas y los Movimientos, ediciones Cátedra S.A, Madrid, 1989.
-Valencia P. Gustavo, Homenaje a los setenta años de El Gabinete del Dr. Caligari, Cap. II Cine Mudo Alemán, El Expresionismo, editorial Gente Nueva para el instituto Cultural Colombo-Alemán, Goethe Institut, Bogotá, 1990.
-Valencia P. Gustavo, Material de la Cinemateca La Tertulia, Ciclo Homenaje a los Setenta años de El Gabinete del Dr. Caligari, Cali, 1990.
 
Afiche e imagen del film: El Gabinete del Dr. Caligari.

jueves, julio 01, 2010

Un hombre espectáculo-adicto


Por: Yamid Galindo Cardona.

Tuve la fortuna de tener como compañero de trabajo al curador y crítico de arte Miguel González en el Museo La Tertulia de Cali, en años donde su actividad era intensa y bien aprovechada dentro de la institución. Recuerdo con agrado sus charlas en las “horas pico” y en la oficina de la secretaria del museo –la misma que le entiende sus garabatos para transcribirlos-, donde él sentado, parado o caminando con sus gesticulaciones características, detallaba sus anécdotas en las bienales de arte, festivales de opera o simplemente cualquier acto del medio artístico local, siempre con el ají y sarcasmo particular que lo hace único, tal cual como entrega su conocimiento cuando de hablar de la historia del arte se trata ante un auditorio.

Mi primer contacto con Miguel se hizo con la corrección que él me hizo en las formas como ubicaba los afiches de cine en la puerta de entrada de la Cinemateca, sobre la necesidad de dejar ciertos espacios que confluyeran con la estética del espacio de entrada a la sala, además de advertirme sobre que publicidad podía ubicar bajo una selección particular que exclusivamente fuera sobre actividades culturales. Luego, en una forma enérgica, me ayudo a solucionar un inconveniente con par de asistentes que tercamente insistían en quedarse para la segunda función de una película en uno de los ciclos de eurocine, ellos un poco contrariados ante la retahíla de palabras de nuestro personaje en un decibel alto, decidieron hacer caso y entendieron con justeza el mensaje, hasta el punto que no los volví a ver, y asegurando en su huída, que se quejarían ante la directora. Miguel igualmente sirvió como fuente oral en mi investigación sobre el Cine Club de Cali, y su participación a través de Ciudad Solar, donde empezó su actividad como curador y crítico de arte, su información me ayudo a comprender el enlace entre estas dos generadoras de cultura, uniones posibles en las actividades paralelas como fue el Cine Subterráneo y las simpatías entre Miguel, Hernando Guerrero y Andrés Caicedo en los setentas del siglo XX. Igualmente visite su museo personal en el apartamento céntrico que tiene, justo al frente de la casona que sirvió de sede a Ciudad Solar, cruzando palabras sobre mis proyectos y escuchándolo atentamente a propósito de su vida en la “sucursal del cielo” a través de su apariciones en el arte plástico y cinematográfico, tan importante son sus objetos, que lugar a dudas le dio un espacio para que expusiera lo más preciado de su colección. También con agrado recuerdo sus apariciones en los montajes de las exposiciones, siempre con “ojo de águila” para organizar en las salas del museo las obras del artista de “su turno”, y digo lo anterior, porque él elegía y disponía –o tal vez todavía lo hace- sobre quien debía tener un espacio en el medio de las artes plásticas en la ciudad de Cali. Luego, en la inauguración de la exposición, observaba su recorrido particular para ver los asistentes, acercárseles y decirles algo al oído que despertaba en estos una sonrisa, buscando entre el conglomerado sus estudiantes nuevos y viejos para indicarles algún asunto de su curaduría, esperando ansioso la aparición del fotógrafo del periódico local para la foto pertinente con el artista, las ejemplares directoras, y uno que otro colado.

En una conferencia sobre las vanguardias artísticas de finales del siglo XIX y principios del XX, que dictaba Miguel en un auditorio de la ciudad, escuche a dos asistentes criticar al expositor porque no tenía una investigación apropiada sobre la historia del arte en Colombia, agregando que simplemente era un contador acertado que llenaba su discurso de anécdotas personales de los artistas que rayaba en el chisme; y resulta que Miguel no necesito de un mamotreto para explicar nuestra historia del arte, ya que él traía desde los años setentas una actividad agitada como escritor y crítico de nuestras tendencias artísticas y de sus artistas, llegando al ámbito latinoamericano y universal a través de folletos, catálogos, reseñas de prensa y recopilaciones, allí está su labor intelectual como crítico y curador. Y por fortuna desde el año 2002, se le ocurrió organizar estos documentos con los siguientes títulos, además de otros textos que no presentaré:

-Colombia, Visiones y Miradas -2002-.
-Entrevistas, Arte y Cultura Latinoamericana -2003-
-Apuntes para una Historia del Arte en el Valle del Cauca durante el Siglo XX -2005-
-Latinoamérica, Visiones y Miradas -2005-
-Extranjeros Cercanos: Arte, Historia y Moda -2006-
-Cali: Visiones y Miradas -2008-
-Miguel González, Observado e Interrogado -2010-

Precisamente este último libro salió publicado en el mes de marzo del año en curso, con la particularidad de tener diversas opiniones de personas que lo han conocido o por el contrario lo han entrevistado desde los años maravillosos de la década del setenta del S. XX hasta nuestros días, lo que correspondería a cuarenta años de actividad en el medio de las artes plásticas del país: “En este volumen se reúnen entrevistas, artículos, cartas y opiniones que han producido artistas, escritores, críticos, poetas y periodistas, en torno a mi labor, y a mi vida pública y privada…, los textos se han ordenado cronológicamente, de los últimos a los iniciales. A través de declaraciones y opiniones se puede ir trazando un sendero biográfico que aunque no es lineal, ofrece datos para ir armando la trayectoria de una experiencia” (González Miguel, pg. 8). Desde el primer documento escrito por Sandro Romero Rey en el 2009, hasta el último, escrito por José Pardo Llada en 1970, el libro contiene 27 reseñas que hablan sobre la figura de este hombre espectáculo adicto, tal cual como él dice que es en una entrevista entregada a Carolina Quevedo Castro para el periódico Cali Cultural: “Cuando uno tiene un solo mundo que es el del arte y la creación, al dormir, soñar o descansar está trabajando. Descansar no es irme a una playa a no hacer nada. Eso es como estar muerto. No quiero jubilarme nunca. Quiero morirme dictando una clase, sentado presenciando un concierto o montado en un avión. El mundo de la cultura es mi mundo, mi aliciente, mi narcótico y no he encontrado nada mejor. Sigo siendo espectáculo-adicto” (pg.21).

Recomiendo leer este libro de atrás hacia adelante, porque se puede identificar con mayor claridad la trayectoria de Miguel González, agregando que posee una galería fotográfica muy interesante al lado de personajes del medio artístico local, nacional e internacional. Miguel González observado e interrogado por diversas personas que no son ajenas al objeto de su estudio, se convierte en un agradable documento de 191 páginas, mostrándonos al humano, maestro y amigo que es este hombre artísticamente in-correcto.

Anexo
De Maritza Uribe de Urdinola
No, mi querido Miguel González, no voy a contestar tu reportaje, que viajó conmigo hasta la Isla, se lo tragó el mar y tú insististe en revivirlo. No solamente porque está plagado de aburridoras cascaritas, sino porque soy alérgica a este tipo de “promociones”.
¿Qué podría yo contestarte cuando a estas horas de la vida tú me estás preguntando para qué sirve el arte en una sociedad donde se da la lucha de clases? La de cajón, como por ejemplo, que “no sólo de pan vive el hombre”, luego de adornarla con un lenguaje que aburre a todo el mundo y que casi nadie se toma la molestia de entender. O responderte, como querrían algunos, que mejor hubiera sido que estos veinte años perdidos los hubiera pasado con la Alegría de leer en la mano.
En cuanto aquello que tú sostienes de que el artista es un ser incomprendido y desclasado, siento tener que pasarles la pelota a los aludidos, porque mi papel es el de exhibir sus trabajos y los respeto lo suficiente como para no tratar de adentrarme en sus propios “egos” como sería interrogarlos hasta qué punto se sienten aislados, o en qué sitio o lugar estarían acompañados. Y que sean también los maestros –Negret, Botero, Obregón, Villamizar, Grau, y Rayo- quienes te respondan por qué no hacen arte político en lugar de seguir el ejemplo de García Márquez sin otra “alternativa”.
Luego con gran ingenuidad –diría yo- te lanzas a investigar sobre qué pienso de los gobiernos militares en América Latina, o al revés, qué pienso de Cuba en relación con el arte. Esto te pasa por no leer dos columnitas semanales que mantengo en el mismo espacio en el cual te estoy escribiendo y donde he dicho más de una impertinencia al respecto. Otra de tus más lindas preguntas es aquella de qué medidas le propondría al Gobierno para fomentar la cultura en un país como el nuestro. Creo que te equivocaste de persona porque eso habría que preguntárselo más bien a la directora e Colcultura quien tiene en sus manos tamaño compromiso. Yo, desde mi posición de espectadora, te diría que ninguna. Primero, porque el Gobierno no estaría interesado en conocer mis opiniones. Segundo, porque la cultura, así como tú te la imaginas, es algo tan monumental que creo que el gobierno colombiano, ni este ni el otro, puede con ella.
Entonces, para qué nos ponemos tú y yo a elaborar pretenciosos reportajes, cuando de darle y darle solamente nos ganaremos un dolor de cabeza. Creo, Miguelito, que el más sabio consejo y la única respuesta que puedo darte es que abandones tu papel de Mafalda, porque Quino lo hace mucho mejor.

Diario El Pueblo, Cali, 1975