10.7.13

Parodia y animación hitleriana –última parte-

Oliver Hirschbiegel dirigió en el año 2004 la película alemana Der Untergang, titulada en Latinoamérica El Hundimiento, adaptación del texto literario de  Joachim Fest quien reconstruye los últimos días de Adolfo Hitler en el búnker; además de las memorias de Gertraudl Humps Junge, quien ofició como secretaria del Fuhrer, quien cumple un papel secundario en el filme. Observamos en la cinta al dictador con  diversas reacciones ante el mando militar y sus más allegados ante la inminente derrota por la llegada del frente militar ruso que tenía sitiado a Berlín, y su posterior suicidio. La fabulosa actuación de Bruno Ganz nos traslada con su rostro, gestos, y movimientos, a un ser humanamente sufriente y desencantado de sus generales más cercanos, sin dejar a un lado su oprobiosa decisión de llevar hasta el final su empresa bélica con el pueblo alemán como “carne de cañón”.
A primera vista -teniendo en cuenta la seriedad del tema- el lector se pregunta si se trata de una parodia sobre Hitler, la respuesta es negativa. Entonces: ¿por qué la película ha trascendido en la parodia universal, sin ser una obra cómica? Porque el público ha aprovechado una de sus escenas para mutarla a su conveniencia,  embromando situaciones del acontecer mundial, nacional, regional y local. Lo paradójico es que ha puesto a Hitler como el centro de atención de las acciones más inverosímiles y ridículas, pasando por el trabajo de edición visual en el cambio de subtítulos, y en la constante reproductibilidad técnica en los canales regulares de internet con un título especial, Hitler se entera...             
         
Hitler se entera….
La popular escena se desarrolla en el salón de mando de Hitler en el búnker, rodeado de sus generales, y con un mapa en la mesa que sirve para explicar  los sitios que han tomado los rusos en su avanzada a Berlín, con el Fuhrer atento y convencido de lograr una irrupción certera para evitar la hecatombe. Los minutos que nos recrean se desarrollan en el salón de discusión, y en el espacio donde las personas escuchan la catástrofe del fin de una guerra expresada por su líder energúmeno.


A continuación los subtítulos que leemos en la película:


-General: El enemigo se ha abierto paso a lo largo de un frente amplio. Han tomado Zossen por el sur y están avanzando por Stahnsdorf. Están en la periferia norte  entre Frohnau y Pankow. Y en el este alcanzaron Lichtenberg, Mahisdorf y Karlshorst.

-Hitler: El asalto de Steiner traerá todo bajo control.

-General: Mi Fuhrer…, Steiner.

-General: Steiner no pudo movilizar suficientes hombres. No era capaz de llevar a cabo su asalto.

-Hitler: Las siguientes personas se quedaran aquí: Keitel, Jodl, Krebs y Burgdorf..., ¡Eso era una orden! ¡El asalto de Steiner era una orden! ¿Qué se han creído para desobedecer una orden que yo di? Así que ha esto han llegado. Los militares me han estado mintiendo. Todos me han estado mintiendo. Incluso la SS. ¡Los generales son un montón de despreciables, desleales y cobardes! 

-General: No le puedo permitir que insulte así a los soldados…

-Hitler: ¡Son cobardes, traidores, y perdedores!

-General: Mi Fuhrer, esto es indignante.

-Hitler: Los generales son la escoria de la gente alemana. ¡No una pizca de honor! Se hacen llamar generales, años en la academia militar solo para aprender a tomar un simple cuchillo. ¡Por años los militares han obstaculizado mis planes! ¡Han puesto todo tipo de obstáculo en mi camino! ¡Lo que debería haber hecho es liquidar a todos los oficiales de alto rango como lo hizo Stalin! Nunca asistí a una academia. Y sin embargo he conquistado a toda Europa por mi mismo. Traidores. He sido traicionado y engañado desde el principio. Qué monstruosa traición del pueblo alemán. Pero todos esos traidores pagarán. Pagarán con su propia sangre. Se ahogaran en su propia sangre. Mis órdenes han caído en oídos sordos. Bajo estas circunstancias, no soy capaz de dirigir. Se acabó. La guerra esta perdida. Pero caballeros, si creen que dejaré Berlín están muy equivocados. Preferiría volar mis sesos. Hagan lo que quieran.         

Los casi cuatro minutos de duración tienen un sinnúmero de adaptaciones que sobrepasan los temas de este mundo globalizado, hasta el punto que la productora alemán Constantin Films alegó derechos de autor, y bloqueo por los canales de exhibición algunas de estas adaptaciones en el año 2010, sin tener relativo éxito.  Sin embargo, su director asesto en una entrevista el estar satisfecho y sorprendido por la acogida de la escena y su uso constante como parodia, afirmando que logro observar 145 reproducciones, incluyendo la que elaboro, convirtiéndose según él en el mejor elogio que como director le han podido realizar.      

Y como los ejemplos abundan, proponemos cinco para su deleite:
-Hitler se entera que Uribe gano “El gran colombiano”:
-Hitler se entera que Falcao firmó con el Mónaco:
-Hitler se entera que el nuevo Papa es argentino:
-Hitler se entera de que el 21 de diciembre no se acabó el mundo:
-Hitler se entera que hay pescado en cafetería central, Universidad del Valle:

Cada país en su coyuntura tiene representaciones de esta escena expuesta con lenguaje local, y con algunos casos groseros. El momento transcendental de los destinos de la nación alemana por lo que sucede en los alrededores de Berlín, y la retahíla de regaños Hitler, pasa a un segundo plano en el escenario del análisis general de la obra, y en el contexto de lo que sucedió en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial. ¿Quién inicio la serie de adaptaciones?, ¿Por qué esa escena? Respuesta que podría venir de alguien que no se tomo tan serio la historia adaptada de ese instante, quien se planteo otra vivencia, otro dialogo, y lo ubico en momentos contemporáneos de impacto para criticar y asociar a la cotidianidad, para que otros se burlaran, socializaran y la pusieran en una cadena infalible y precisa de comunicación, trascendiendo fronteras y mensajes; en conclusión, éxito inesperado de un sencillo y burlesco experimento.

 Fuente

Referencias visuales
-Escena con subtítulos reales: http://www.youtube.com/watch?v=R8JnpFFIS8w

Nota
-De estos acontecimientos se había filmado en 1973 la cinta Hitler: Los últimos diez días, interpretada por Alec Guinness, y en 1978 El Búnker; obras que recrean algunos de los acontecimientos del filme de Hirschbiegel.


            
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