sábado, febrero 22, 2014

El cine llega a Cali –primera parte-

Las dos partes del texto dedicado a la llegada del cine en Cali hacen parte de un artículo titulado Cali de película: una historia en pantalla gigante, (págs. 272-307) en el libro colectivo Historia de Cali Siglo XX Tomo III Cultura, publicado por la Universidad del Valle a través del trabajo intelectual del grupo de investigación Nación-Cultura-Memoria, y el apoyo de la Alcaldía de Santiago de Cali en el año 2012.    
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La “linterna mágica”, el “teatro de sombras”, el “fantascopio” y el “teatro óptico”,  hacen parte de los primeros ensayos de utilizar las imágenes como acto de entretenimiento, antecedente de ese invento que aportaría un nuevo arte. El año 1895 significa el punto de partida del cinematógrafo, la imagen fotográfica convertida en movimiento tuvo como inventores a Auguste y Louis Lumière, quienes presentaron a la sociedad parisense un primer ensayo el 22 de marzo de 1895 buscando como objetivo estimular la industria nacional por medio de exhibir La salida de  Fábricas Lumière representando a los obreros que salen a almorzar, seguidos de los patrones que lo hacen desde un coche de caballos, la cinta contaba con un minuto de duración y tendría una segunda presentación el 10 de junio en al ciudad de Lyon junto a otras clásicas realizaciones que hacen parte de ese primer repertorio del cine, entre ellas La Comida del bebe y El Regador Regado. Sin embargo, la fecha trascendental que aparece en las diversas crónicas como fundacionales del séptimo arte, corresponde al día de los inocentes -28 de diciembre-, cuando tuvo su bautizo frente al público en el Salón Indio del Gran Café -14 Boulevard des Capucines-, con 30 espectadores que pagaron un franco por persona, empezando una nueva etapa ya como espectáculo, exhibiendo sus obras más creativas para un público aterrado que podía observar como un foco luminoso posibilitaba reflejar ciertas imágenes donde inclusive ellos eran protagonistas (Laurens, 1985).

Otros espacios geográficos aportaron al avance del nuevo invento que aunque silente, incitaba al ruido por medio de los murmullos, las risas y los gritos. Así fue en los Estados Unidos con la aparición del Kinetoscopio de Edison y el resto de inventos que a futuro fueron beneficiosos para los avances técnicos de la cinematografía, además de esos creadores que pasaron del trabajo documental al de ficción con obras cómicas y dramáticas que se convirtieron gestoras de lo que conocemos hoy como géneros cinematográficos. Hecho novedad, el cinematógrafo se expandió en diversos países europeos que adquiriendo la patente entraban en ese circuito de entretenimiento social, o por el contrario se aventuraban a penetrar otros territorios para llevar esa caja de sueños y hacerla realidad en espectáculos circenses o de feria, tal cual como ocurrió al otro lado del océano en el territorio llamado Colombia.   

Ramiro Arbeláez asume que el cine llegó tardíamente a Cali por su posición geográfica en comparación a Barranquilla, Bogotá y Medellín, por estar en la ruta del río Magdalena, sitio de penetración marítima que recibía los influjos de las embarcaciones que nos visitaban desde Europa y Estados Unidos, y que bajo los caminos de trocha en un país ampliamente rural fue absorbiendo a esos visitantes con el nuevo invento (Arbeláez, 1999). La ciudad de Colón en Panamá aparece como el primer sitio en Colombia donde se presentó una exhibición cinematográfica a cargo de la Compañía de Variedades Universal al mando del señor Balbrega el 14 de abril de 1897,  y con una referencia dos días después en el diario The Colon Telegram  que anunciaba: “la principal atracción del espectáculo es el Vitascopio, una de las célebres invenciones de Edison. Sobre una inmensa pantalla son colocadas vistas de tamaño natural, en la cual está representado el movimiento de los actores, siendo el efecto de mayor realismo y la prueba del avance de la ciencia hoy en día”; el reciente arte se ligaba a otros actos para el divertimento de los asistentes: magia, canarios amaestrados, tiro al blanco y la danza de la serpentina a cargo de Madeimoselle Elvira (Álvarez, 2008, pp.45-46). El Cinematógrafo llegó a nuestro territorio el 13 de junio de 1897 traído por el señor Gabriel Veyre, uno de los camarógrafos reclutados por los hermanos Lumière en Lyon para que aprendiera el oficio de filmación, revelado y proyección de vistas fijas, llegando por tren a la ciudad de México proveniente de New York en 1896, y prosiguiendo su rumbo para mostrar el invento en Panamá.


Un periódico local en Cali informa acerca de los primeros registros con imágenes colombianas, exhibidas en el Teatro Borrero:

[…] Proyectoscopio
Este raro espectáculo que, más ó menos, se llamó Cinematógrafo, en años pasados, fue el recreo de la velada del martes en el teatro Borrero. No cesa nuestra admiración por la naturalidad de los cuadros en movimiento: el Tren expreso, la Plaza de Toros, la Cogida de caballos bravíos, no pueden ser más reales: el que no haya estado en el Circo de toros, por ejemplo, puede asegurar que ha visto lo que allí se ve (de mejor, por supuesto), aunque no haya oído lo que allí se oye, que no es mucho perder, mejorando lo presente; queremos decir, que no nos referimos á la banda que toca en el Circo, porque está tocaba en la corrida eléctrica.  
Nos permitirá el empresario unas observaciones: Primera: que aumente un poco la intensidad del foco eléctrico; pues algunos cuadros quedaban muy pálidos: Segunda: que suprima las vistas de calles y edificios de Cali: pues parece que no han sido tomas con bastante arte: la del puente, por ejemplo, porque no se tomó, de manera que se vieran las hermosas ceibas, y la de San Francisco, de manera que se viera su frontia ó su interior, y Tercera: que las leyendas como dice el público, se hagan por persona de voz más sonora. Tal vez no sabe el empresario que, en espectáculos análogos, hemos tenido aquí relatores de la talla de Federico Jaramillo y Luciano Rivera y Garrido… -Proyectoscopio: vista de proyecciones. Cinematógrafo: descripción de movimientos (El Ferrocarril, 16 de junio 1899).

El “raro espectáculo” llamado cinematógrafo ingresaba el escenario local por medio del Teatro Borrero[i], mostrando las imágenes de una ciudad que no dejaban del todo contento al cronista que sumaba algunas recomendaciones: por ejemplo, la referencia al puente tal vez corresponde al Puente Ortiz y las ceibas que la adornaban, las ubicadas en dirección al denominado paseo Bolívar; con respecto a las leyendas, parece que desentonaban con las imágenes exhibidas, alcanzando a comparar el pasado de aquel espectáculo que con otras características Luciano Rivera y Garrido[ii] ofrecía en sus periplos por las tierras del Valle del Río Cauca, con su proyector de vistas fijas, traído de Europa y conocido como poliorama. La referencia del periódico El Ferrocarril demuestra algunas características pioneras en el cine como industria: la labor de ligar este espectáculo como empresa; la ubicación de un espacio de presentación –circo, teatro, feria etc.-; la filmación de vistas del sitio de presentación –Cali-, y finalmente la exhibición.                 



[i]El teatro Borrero era de propiedad del señor Claudio Borrero Dorronsoro (1811-1909). Se considera el precursor de las empresas teatrales en Cali.
[ii] Escritor nacido en Buga-Valle  1846-1889. Sus obras hacen parte del género de Cuadros y Costumbres, tan populares en el siglo XIX, resaltando su libro Impresiones y Recuerdos publicada en Bogotá en 1896.
-La imagen corresponde al Teatro Colombia, imagen de 1927, tomada de la página:      http://www.caliwood.com.co/teatros-y-estudios-cinematograacuteficos.html      
   
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