3.5.14

Cali, ciudad abierta

Arte y cinefilia en los años setenta
Katia González Martínez
Tangrama
Ministerio de Cultura
Colombia, 2014, 320 págs.

La autora es Maestra en Artes Plásticas de la Academia Superior de Artes de Bogotá (ASAB), y Magister en Historia y Teoría del Arte, la Arquitectura y la Ciudad de la Universidad Nacional de Colombia. Vinculada como asesora de la Gerencia de Artes Plásticas y Visuales de la Alcaldía de Bogotá, profesora de arte colombiano en la Universidad Jorge Tadeo Lozano, y constante gestora de diversos proyectos alusivos al arte colombiano y latinoamericano que han tenido su divulgación en revistas de corte académico desde el campo investigativo de su disciplina. El libro hace parte de la Beca de publicación artística del Ministerio de Cultura en el año 2012, realizado por Tangrama y Katia González Martínez

El prólogo realizado por el historiador Ramiro Arbeláez, pone su acento en la acertada triangulación de las fuentes usadas para la investigación, las cuales hacen parte de un momento especial para la ciudad de Cali, y ante todo recientes con respecto a sus aportes y posibles diferenciaciones a la hora de narrar un hecho dirigido al objeto de estudio; por eso el agradecimiento del prologuista a la autora en relación al acertado trabajo metodológico de constatar con otras fuentes la información obtenida oralmente. Testigo directo del periodo estudiado, Arbeláez nos introduce rápidamente a ciertos momentos de la historia cultural de la ciudad, abrebocas necesario que sube el telón para trasladarnos en el tiempo, y el espacio del pasado setentero de una ciudad abierta a las diversas manifestaciones del cultivo artístico local con ribetes al ámbito nacional e internacional.               

En sus primeras líneas introductoras, la autora deja sustentado el origen de su pesquisa, la escogencia de los artistas  que “pertenecen a una generación cuya mirada fue testigo de la transformación urbana de Cali” (p. 16), y el planteamiento de su tesis a partir del texto de Carmen María Jaramillo Fisuras del Arte Moderno en Colombia (2012), sobre las coincidencias temáticas de cierta generación de artistas:

… Pero, ¿por qué se dio esta coincidencia entre ámbitos artísticos tan diferentes como la literatura, el dibujo, la fotografía y el documental?, ¿cómo surgió esa mirada crítica que indagaba otras realidades sociales y culturales de la ciudad que terminaría convirtiendo a Cali en motivo de investigaciones estéticas? Una respuesta que planteo, como tesis de la investigación, es que un activador de ese interés por la ciudad fue la cinefilia –una convergencia entre las tres perspectivas que escogí para la investigación-, entendida no solo como la afición o pasión desbordada por ver cine, sino en la actitud ávida de conocer y que llevó a convertir esa afición en una escuela que contribuiría a formar un ojo” (p. 16).            

La apropiación del título de la cinta de postguerra de Roberto Rosellini Roma Ciudad Abierta -1945-, transformada al contexto local caleño, advierte de entrada la intención de la autora de sobreponer la cultura fílmica de sus fuentes en tres características ligadas a gustos particulares: el cine mexicano de la Época de Oro; la exhibición cinematográfica del Cine club de Cali en comunión con Ciudad Solar; por último, la teoría de autor, insumo cineclubistico que servía de posicionamiento a través de las obras –entre muchas- de la nueva ola francesa, Ingmar Bergman o Billy Wilder. Gran panorama cinéfilo que demuestra las narrativas visuales observadas en espacios urbanos como los teatros de barrio, sitios de encuentro vinculados a una geografía cultural dentro del contexto de creación de los autores relacionados, y activados con la creación intelectual.


El marco teórico de Katia González, “el terreno de la investigación”, se sustenta en las tertulias sostenidas por la autora en momentos donde el proyecto no existía, y la salida intelectual en su proceso de formación e inquietud histórica en la maestría de la Universidad Nacional, continuando el camino con nuevas fuentes bibliográficas, y criterios metodológicos venidos de referencias relevantes a su parecer como los de la historiadora del arte Karen Cordero Reiman, y los historiadores Carlo Ginzburg, y Aby Warburg, modo particular de vincular sus aportes a las necesidades surgidas en el rompecabezas de armar una década especialmente importante por su impacto cultural, sumando referencias básicas que contextualizan el período desde las artes en el país, y una interesante visualización de trabajos documentales del llamado Grupo de Cali:

…El periodo a estudiar está enmarcado por una serie de eventos que señalan el punto de arranque del decenio, cuando en el mismo año 1971 se inauguraron el Cine Club de Cali, Ciudad Solar, lo VI Juegos Panamericanos y la I Bienal de Artes Gráficas de Cali. Y para cerrar la década, se lleva a cabo un evento que visto en perspectiva recoge y simboliza la mirada sobre la ciudad: la exposición d “Ever Astudillo dibujos, Fernell Franco fotografías y Oscar Muñoz dibujos”, realizada en el Museo de Arte Moderno La Tertulia en 1979 (p. 18).

Cuatro rollos nos llevan por Cali, ciudad abierta, en medio del arte y cinefilia en los años setenta, y expuestos por la autora así:

-Cali, años sesenta: el inconformismo de la vanguardia: “El primer capitulo indaga en la noción de vanguardia de la década del sesenta en la voz de los nadaístas, hace un recuento de los eventos artísticos más significativos, y de su papel en la circulación de aquellas ideas de vanguardia que me llevaron a poner de relieve la importancia de una generación de artistas en Cali” (p. 23).   

-Oiga vea: un zoom out panamericano: “propone una descripción del documental para relacionarlo con tres aspectos: la película Cali, ciudad de América, los VI Juegos Panamericanos y el movimiento estudiantil de 1971. El zoom out de una secuencia cinematográfica crea una metáfora para buscar explicaciones sobre la realidad local y la transformación de la ciudad de entonces” (p. 23). El complemento de este capitulo es el aporte del cineasta Luis Ospina, quien posibilitó para los lectores tener a disposición el documental Oiga Vea -1972-, dirigida con Carlos Mayolo, y producida con Ciudad Solar en formato 16 mm, blanco y negro y con 27 minutos de duración.

-Ciudad Solar: la ciudad de “unos pocos buenos amigos”: “Se reconstruye la historia de este espacio, epicentro de la formación cinéfila que logró reunir un grupo de jóvenes alrededor de las artes plásticas y el cine; que primero estuvo ubicado en el barrio la Merced y luego en El Peñón” (p.24).

-Ever Astudillo: no es papagayo sino blanco y negro: “recorrido por la ciudad marcado por seis dibujos que refieren cada uno a lugares específicos del sector oriental de Cali. Un día nos reunimos con el artista y le propuse hacer un recorrido por su ciudad; yo había escogido unos dibujos que conocí en su exposición retrospectiva del 2006, y Astudillo definió una ruta para ubicar esas seis obras que pertenecen al sector donde transcurrieron su infancia y juventud” (p. 24).

El valor agregado de la información analizada, compilada, y descrita por la autora, son los materiales visuales de diversas fuentes de archivos que complementan la información en cada capítulo; excelente trabajo que se convierte en un álbum de recortes de prensa, fotogramas, plegables, dibujos, portadas de revistas, carteles, poemas, planos,  fotografías, folletos, catálogos, cartas, afiches, escrituras públicas, entre otros. Atractivo ejercicio el de observar y leer esa información paralela que nos pone Katia, goce para los lectores en consonancia a su objetivo de recrearnos un momento histórico especial  en el que el arte en diversas manifestaciones, se cruza en la vida cotidiana de la ciudad.        

La novedad de Cali, ciudad abierta, es su relevancia para los estudios de las manifestaciones artísticas, y su historia en el entramado social de la capital vallecaucana durante un periodo en particular. Aporta a la historiografía del arte colombiano, y sigue llenando el panorama de un periodo atractivo para muchos por su impacto colectivo e individual en el sentir de crear, entregar e integrar una idea generacional con visos representativos que notamos en el presente.

Nota
Para los interesados, el  lanzamiento del libro se realizará el próximo jueves 8 de mayo en la Feria Internacional del Libro de Bogotá. Hora: 5 pm. Salón: José Eustasio Rivera. Conversatorio de la autora con Sandro Romero Rey.  




         
   



    


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