2.5.16

Álbum fílmico colombiano de cien años

Uno de los gobiernos conservadores de principios del siglo XX, nos consagró al Sagrado Corazón de Jesús de la mano de la iglesia católica en las postrimerías de una cruenta guerra civil de tres años (1899-1902), denominada mil días. El cine por esa época llevaba escasos años de desarrollo cultural y social en Colombia, y algunos se atreven afirmar que este belicoso hecho extenuante cerró la brecha para la creación y avance del cinematógrafo en nuestras principales ciudades. Pero una nación con cien años de largometrajes, debe tener obras relevantes para su reconocimiento público en un arte tan joven, y lleno de historias sensacionalistas, melifluas, folclóricas, literarias, y apasionantes.  

Hugo Chaparro Valderrama, reconocido escritor y crítico del cine colombiano, se aventuró a recopilar más de cien cintas en su Álbum del Sagrado Corazón del Cine Colombiano, Cien Años del Largometraje en Colombia. Desde El drama del 15 de octubre -1915- de los hermanos Di Domenico; hasta El valle sin sombras -2015- de Rubén Mendoza.


Dejemos que el autor nos indique porque la razón de esta publicación:

Un álbum familiar registra la memoria y los momentos que definieron el rumbo de sus personajes. El cine, entendido como el álbum familiar de un país, acaso esté amparado en Colombia por el Sagrado Corazón de Jesús y por todos aquellos que se aventuraron haciendo del riesgo un estímulo o un padecimiento creativo.  […] Un álbum que trae noticias de nuestra historia hecha cine, asuntos que con buena o mala fortuna han traducido el patrimonio del tiempo en episodios diversos. Como sucede en un álbum, realizamos un ejercicio selectivo de nuestra memoria cinematográfica comprendiendo su legado desde la perspectiva del presente y, quizás, del futuro. Un álbum para recordar el material del que están hechos los sueños que cruzan y se desvanecen en una pantalla, prologándose en la materia no menos voluble de la historia (pág. 7).

Este libro, que recurre a la memoria clasificada del cine colombiano, funciona como catálogo para conocedores y, aquellos que consideran que el cine colombiano es invisible ante el escenario de la exhibición a no ser que gane un premio de talla internacional o sea nominado a “las grandes ligas norteamericanas”. Es una copiosa guía de entretenimiento para hacer descubrimientos, y plantearse posibilidades en torno a temas, encuentros, y desencuentros en el cruce contante con la situación política del país, y la posibilidad de reconocimientos especiales que distingue rasgos del tipo de regiones que tenemos, y las historias que nos cuentan.  

Como lo anuncia la portada, este libro es “divertimento” para los ojos, puede leerse sin orden, y a él se puede ir cuando se quiera tener un dato o una referencia de cinéfilo avezado. Lo componen seis partes: Razón del álbum; El milagro del cine en Colombia; Álbum del sagrado Corazón del cine colombiano; Al amparo del Divino Niño; los agradecimientos y el índice de películas; 278 páginas bien editadas que guían al lector por el camino de cien años de largometrajes, ponderación importante de uso continuo para demostrar cómo nos hemos filmado, y cuales han sido nuestras historias.

De un hecho político y religioso del pasado siglo, al cuadro a cuadro del Sagrado Corazón del cine colombiano un siglo después. ¡Amén!

Fuente
Hugo Chaparro Valderrama, Álbum del Sagrado Corazón del Cine Colombiano, Semana Libros, Proimágenes Colombia, Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano, 2016.   

           
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